lunes, 28 de septiembre de 2009

Entrevista al ex alcalde de la Provincia de Grau, Apurímac -Perú, señor Donato Baca Warthon.



Entrevista de Ramiro Sánchez Navarro.

-Usted ha sigo alcalde de la provincia de Grau (1993 – 1995) y por lo mismo quisiera que nos diga ¿qué problemas confronta actualmente su región?
- Bien, ante todo muy buenos días y gracias por visitarme por mi casa. Con respecto a los problemas de mi región, de la provincia de Grau y su capital, el distrito de Chuquibambilla, debo decirle que tenemos tantos y tantos problemas; pero, los más importantes, como hace poco estábamos hablando, son primeramente el de las carreteras, especialmente la que une Abancay con Chuquibambilla. El problema se complica debido a que esta vía es de un sólo carril y en estos últimos tiempos se nota una gran afluencia de tránsito vehicular. Las carreteras son la base para el desarrollo de un pueblo, y por lo mismo éstas deben estar siempre en buen estado, deben ser anchas y bien señalizadas.
Otro problema es la agricultura, que está también bastante descuidada. Ahí también se necesita mejorarla, porque gracias a ella el pueblo puede mejorar sus condiciones de vida, su alimentación.
-¿Qué es lo que realmente le falta a la agricultura? ¿Diría usted abonos químicos? ¿Apoyo tecnológico? ¿Capacitación? ¿Préstamos de algún banco para que el agricultor pueda mejorar e incrementar su producción?.
- Aquí no utilizamos los abonos químicos sino los que son naturales. Lo que aquí requerimos es el apoyo técnico y también la parte económica. Quisiéramos, por ejemplo, que acá se instale un banco de préstamos agrarios. Yo creo que esto sería lo más importante para un mayor desarrollo de la ganadería y de la agricultura.
- En el campo de la agricultura, qué productos son los que más produce su provincia? ¿Dónde se vende esta producción?
- En el distrito de Chuquibambilla y en toda la provincia de Grau, tenemos poca cantidad de terrenos para la producción agrícola, mayormente éstos están destinados al consumo familiar. Aquí se produce más que todo, la papa nativa, el maíz, el trigo, la cebada y otros cultivos por el estilo.
- Apurímac no está considerado como cuenca lechera, como por ejemplo, si lo están Cajamarca, Arequipa, Puno y sin embargo, yo veo importantes ganaderías a través de los videos de los conjuntos musicales. Quisiera que nos diga si a estas ganaderías de su zona le sacan más provecho con la producción lechera.
- Aquí, en Chuquibambilla y en el resto de la provincia de Grau, desde tiempos antiguos hemos tenido una buena ganadería serrana. Desde aquí antes se llevaba ganado vacuno a Abancay, Cuzco, Arequipa y Lima, a pesar que no tenemos suficiente terreno. En los cerros tenemos cualquier cantidad de animales (reses) y aquí el pasto es natural, porque no lo cultivamos. Aquí el quien menos tiene su ganadito, pero la mayor parte es para el consumo familiar, para aprovechar la carne. Ahora último ya estamos introduciendo ganado lechero y mejorando las pasturas, con pastos cultivados.
- Me parece muy bien, don Donato, que ustedes estén impulsando la producción lechera, porque para la carne, ustedes tienen primero que matar las reses y esto en cierta manera es como matar la gallina de los huevos de oro. Ahora, por ejemplo, si ustedes se dedicaran a la producción lechera, yo tengo la seguridad de que tendrían mejores ingresos y ustedes van a tener la oportunidad de consumir la leche, que es un gran nutritivo.
- De eso usted tiene razón. Yo creo también que es la parte más importante para el desarrollo del pueblo, la ganadería de leche. Aquí estamos empezando con este trabajo, recién se están sembrando pastos, mejorando el ganado, porque anteriormente nosotros teníamos ganado criollo, lo que es de la zona, que estaba destinado a la producción de carne.
- La gente aquí en Chuquibambilla y en todo Grau vive de su ganado, de la cría y de la agricultura, porque no tiene otra cosa de que vivir.
- ¿Me decía usted que aquí en su zona hay explotación minera? A propósito, ¿Qué tipo de minerales son los que se explotan?
- Desde los años 30 se ha explotado la mina de oro “Mallmanya”, que está en el distrito de Progreso y ahí tenemos inclusive un aeropuerto natural, donde antes aterrizaban los aviones, que traían fierros y maquinarias. Allí se explotaba la mina de oro “Cochaseibas”. Definitivamente, esa explotación minera no ha servido para provecho de la población, sino únicamente de quienes las han explotado y se han llevado la riqueza de la provincia. Ahora tenemos la mina de oro Socahuaylla, que viene siendo explotada desde los años 60, del pasado siglo. Esta mina queda en el sector de Virundo, Turpay y está igual, como las anteriores; sólo ha beneficiado a los que las han explotado. Yo creo que las minas no han servido para nuestro desarrollo, para nuestro provecho. La gente ha trabajado en estas minas como obreros, pero yo creo sinceramente que las minas no traen ningún desarrollo.
- Supongo que si la explotación minera no le trae desarrollo a su zona, es porque ustedes no le exigen a estas empresas el llamado “canon minero”?
- Me parece que hay un descuido de parte de las autoridades, porque si se cobrara debidamente el canon, las regalías, y si los empresarios mineros pagaran sus impuestos, yo creo que aquí tendríamos muchas cosas en bien del pueblo. Desde arriba, desde el gobierno central, hay intereses personales, de grupos, que son ajenos a los intereses de nuestro pueblo. Pues no se atiende la necesidad de cada pueblo, lo cual nos hace ver de que las minas no son un desarrollo para nuestra región, sino, al contrario, representa mayor pobreza y atraso para la provincia de Grau, aparte de los relaves, que ocasionan la muerte de las plantas, de los animales y encima envenenan el agua.
- Pero de repente se da el caso, don Donato, que las autoridades de su región si están cobrando el canon minero, pero igualmente se estaría dando el caso de que ese dinero no se estaría destinando a la ejecución de obras de desarrollo socio económico?
- Seguro que lo están cobrando, pero el problema es que no hay una distribución equitativa. La provincia de Grau, que es eminentemente rica con sus minas, no está recibiendo ese dinero como debe ser.
- A mi me sigue preocupando la cuestión de la carretera, ahora que ustedes tienen unas minas en la provincia de Grau, que están siendo explotadas por algunas compañías, hay una mayor afluencia de tránsito, pero me estoy dando cuenta también que esta carretera, de Abancay a Chuquibambilla, debe ser ensanchada, señalizada y asfaltada. Si esta carretera la mejoraran, seguro que les traería un gran progreso. ¿No le parece que ustedes ya deberían ponerse las pilas para exigir a las autoridades la mejora de la carretera? Porque como bien se sabe es de una sola vía y los carros, que van en direcciones opuestas, debe uno de ellos retroceder largo trecho para darle paso al otro.
- Aquí está el asunto. La mejora de la carretera es un aspecto principal para el desarrollo de un pueblo, para un avance y más aún ahora que se han abierto nuevas minas, porque no son solamente La Bambas, Socahuaylla…
Por el sector de Lliullita se han abierto nuevas minas. Hay que trabajar, hay que estar metido en esto de la carretera para poderla mejorar, porque es la base fundamental para nuestro desarrollo. Así como está nuestra carretera es una trocha carrozable.
- En mi viaje de Abancay acá, a Chuquibambilla, me he dado cuenta que en las punas el ichu se seca en la temporada de verano. Los pastizales se mueren. Aquí veo que hay necesidad de realizar una campaña de forestación y qué mejor para esas punas sembrar el pino, el ciprés, etc., que no mata las hierbas y que además posibilita el abono de estas tierras. Así los ichus, los pajonales, estarían siempre verdes, sirviendo de alimento para los vacunos. ¿No le parece que éste sería un gran proyecto?
- Definitivamente, las instituciones que están trabajando aquí como Pronamach, agricultura, se están descuidando. Yo creo que aquí falta una mayor programación, mayor tecnificación y más que todo, una mayor inversión económica, porque con unos presupuestos ínfimos tampoco se pueden realizar obras. Si he visto que están empezando a hacer todo ese tipo de trabajos, pero lamentablemente a falta de presupuesto, que no están haciendo el seguimiento respectivo, no lo están cuidando, por eso el fracaso de esas siembras de pastos, de pinos y de otras plantas nativas y eso es un fracaso rotundo para el desarrollo nuestro. Falta el seguimiento, falta un mayor presupuesto. Eso es lo que estoy viendo.
- Don Donato, indudablemente, la plata es importante para todo, pero estos proyectos de desarrollo se pueden ejecutar también con la cooperación técnica y financiera internacional. Incluso, la campaña masiva de forestación de las punas, que también implicaría la siembra de truchas en las lagunas y represas, pero aparte de ello, se podría plantar eucaliptos en las laderas y a los bordes de las carreteras para que afirmen los suelos y para que los carros cuando por desgracia se salgan de la carretera y rueden no vayan a dar al fondo de las quebradas, sino que los árboles les sirvan como muros de contención, donde puedan quedar atracados.
- Justamente, eso es lo que se requiere, que hayan proyectos grandes, que se ejecuten mediante convenios con la cooperación internacional, con apoyo de otras naciones, yo creo que esto es posible. Esto ya escapa a la gestión de las autoridades que están de turno, tanto de acá, de Chuquibambilla, como de los demás distritos de la provincia de Grau.
Entonces, ahí si, estamos descuidando y por eso invocamos a los alcaldes, al gobierno regional y al gobierno central, que sobre la base de estos proyectos, se movilicen para alcanzar estos objetivos, para el desarrollo nuestro!
- Como usted ha sido alcalde de la provincia de Grau, yo quisiera que nos diga ¿Cuáles han sido las obras más importantes que ha realizado durante su gestión y qué es lo que usted no pudo hacer por razones de tiempo y presupuesto?
- Bueno, para una autoridad edil hay tantas cosas que hacer, más que todavía en aquellos tiempos, que han pasado. Ya estoy 15 años fuera de mi gestión, yo creo que había muchos problemas, más que todo en la parte organizativa, la parte de la organización con los distritos. Yo creo que hemos enfocado nuestro trabajo a nivel provincial más que todo. Hemos trabajado coordinadamente con los alcaldes distritales. Acá, en Chuquibambilla, las obras más importantes han sido en educación; se han hecho buenos locales como también la carretera, a la que era antes de mi gestión, al menos ha mejorado. Se ha practicado dentro de mi gestión la ampliación y mejoramiento de la carretera desde Abancay hasta Chuquibambilla, como también se ha hecho la electrificación. En aquellos tiempos unos cuantos distritos nomás lo tenían, por eso, ahí lo hemos enfocado. Ahora todas las comunidades también tienen su servicio eléctrico.
En mi gestión los he dejado el servicio eléctrico, que es lo más fundamental.
- ¿También el servicio de agua, desagüe y alcantarillado se llevó a cabo durante su gestión?
- Agua y desagüe se ha hecho no mucho, pero se ha cubierto dentro de la localidad, de acuerdo a las necesidades. Más allá, en cuanto a estos servicios, para las comunidades y los distritos también se hizo.
- Para terminar don Donato, quisiera que me diga, de dónde es usted y su familia, ¿son apurimeños o de otras partes del Perú?
- Soy grauino, pero nacido en Abancay, la capital del departamento de Apurimac. Pero eso es sólo mi nacimiento, porque me siento más grauino que abanquino y por ello trabajo y vivo aquí en esta zona. Mi madre más que todo es netamente de la provincia de Grau, de Chuquibambilla. Mi padre fue del Cuzco, pero yo me he criado solamente con mi madre.
- ¿Su esposa también es de Grau? ¿Cómo se llama ella?
- La señora Laura Vargas Rojas de Baca, es ella de Vilcabamba, de uno de los distritos de la provincia de Grau. Con ella vivo aquí en nuestro distrito y con toda nuestra familia.
- Finalmente, ¿Cuál sería su mensaje para los grauinos y para el Perú? Seguro que quienes van a leer los bloges esperan una palabra de aliento, de esperanza de parte suya.
- Más que todo recomiendo a las autoridades de la mi provincia, de Grau, que pongamos el hombro todos juntos y que se empiece a gestionar obras grandes, obras que se hagan a nivel de la provincia, obras que tengan su sostenibilidad a fin de que haya este desarrollo. Este pueblo, de Grau, requiere de tantas cosas. Es un pueblo de Apurímac, que siempre está en muchas necesidades, más que todo en la educación, atrasada, no está avanzando. Lo más importante, la educación y así también llamar, invocar a las autoridades principales, que es el gobierno central, a fin de que también pueda dirigirse a este pueblo, a esta provincia de Grau y por qué no decir al departamento de Apurímac, a fin de que esta pobreza ya pueda superarse. En cuanto a la educación y también puedan dar el presupuesto correspondiente, porque con el presupuesto ínfimo de las municipalidades no se puede hacer nada.
- Consideraba que ésta era la última pregunta, que le había formulado, pero usted toca un aspecto muy importante como es la educación. Dígame usted, ¿hay aquí en Apurímac y particularmente en la provincia de Grau algún proyecto de educación Bilingüe Intercultural?, porque ustedes son quechua-hablantes también y el quechua es una lengua muy importante, que nunca debe morirse.
- De nombre está instalado este sistema educativo intercultural, lo cierto es que no hay suficiente presupuesto a fin de que se avance en estos aspectos de la enseñanza –aprendizaje del quechua en nuestra región. Aquí, en la provincia de Grau, definitivamente estamos bastante atrasados. Por eso, yo invoco a las autoridades de aquí, de Chuquibambilla, provincia de Grau, al Gobierno Regional de Apurímac y al Gobierno Central, que tomen interés para que se puedan materializar estos importantes proyectos en bien de nuestro pueblo.
- Muchas gracias don Donato por sus valiosas declaraciones.
- Muchas gracias a usted. Le deseo una buena estadía aquí en Chuquibambilla y un buen viaje de retorno a la capital de la república.
Entrevista realizada el viernes 11 de setiembre del 2009, en Chuquibambilla, en la casa del señor Donato Baca Warthon.
NOTA.- La distancia de Abancay a Chuquibambilla es de 120 kilómetros aproximados, que un ómnibus lo cubre en 4 horas.
FOTOS:
1.- El señor Donato Baca Warthon y su esposa.
2.- El señor Donato y su esposa en compañia de dos personas de su ciudad de Chuquibambilla,Provincia de Grau, Apurimac - Perú.

martes, 15 de septiembre de 2009

El cronista Blas Valera Pérez (1545 - 1597)


Autor: Ramiro Sánchez Navarro.

Sacerdote Jesuita, Cronista y Políglota. Nació en Levanto el 3 de febrero de 1545, que formaba parte de la Provincia de los Chachapoyas.Levanto es en la actualidad un distrito de la provincia de Chachapoyas, Departamento de Amazonas, República del Perú.
Fue hijo natural del capitán español Luis Valera, que se avecindó en Chachapoyas y de doña Francisca Pérez, mujer de raza indígena chachapoyana, que convertida al cristianismo, adoptó este nombre y apellido, como sucedió con otros naturales, que igualmente adoptaron nombres y apellidos españoles.

Su padre, como capitán de ballesteros, tomó parte en la segunda expedición de Alonso de Alvarado, la que fue organizada en Trujillo, así como la primera, para someter a los Chachapoyas. En 1537, aproximadamente, arribó al reino Chacha, tomando parte en la fundación de esta ciudad el 5 de setiembre de 1538, en lo que hoy es el pueblo de la Jalca Grande, en ese entonces "Xalca" y bajo el nombre de San Juan de la Frontera de los Chachapoyas.De este lugar, la capìtal española se trasladó a Levanto,luego a Huancas y finalmente a su actual emplazamiento.

Poco o casi nada se sabe de la vida de Blas Valera Pérez en su tierra natal,Levanto.Aunque si de sus estudios en Trujillo y después en Lima, estando su educación a cargo de los padres misioneros de la orden Franciscana, quienes orientaron su vocación por el Sacerdocio y le enseñaron gramática, artes y teología. Lo cierto es que en 1568, cuando apenas contaba con 23 años de edad, llega a Lima para estudiar como novicio en la Compañía de Jesús, cuya fundación data de este año y por esta razón, Valera fue de los primeros en estudiar en este centro de estudios, de reciente fundación.

En su vida de estudiante demostró ser alumno aplicado y sobresaliente. Aprendió quechua, aymara y latín. En 1571 fue enviado al Cuzco para Catequizar a los indios. Dos años después, en 1573, se ordena de Sacerdote. Allí tuvo la oportunidad de perfeccionar su conocimiento de la lengua quechua.
En 1569 conforma el grupo de jesuitas destinados a Huarochirí, gracias a su conocimiento del quechua, el cual lo había aprendido inicialmente en Chachapoyas. En 1577 pasó del Cusco a Juli y de allí a Potosí, famosa por sus minas de plata.

Al tiempo que se iba convirtiendo en un apasionado defensor de los indios, tal como lo hiciera Fray Bartolomé de las Casas, se interesó por conocer sobre la cosmovisión, usos y costumbres de los indios, lo cual le permitió escribir sus crónicas, las que desgraciadamente se perdieron casi en su totalidad en el saqueo que los ingleses perpetraron en Cádiz en 1596 y del que no se salvó el convento, donde guardaba sus manuscritos en latín, cuya temática versaba sobre la Historia de los Incas y su Vocabulario Quechua. Por orden de la superioridad, en 1587 viajó a Málaga, España, donde entre otras cosas, debía publicar sus obras.

Los pocos manuscritos que pudieron salvarse hallábanse rotos, “destrozados”. El jesuita Pedro Maldonado de Torres lo puso en manos de Inca Garcilaso de la Vega, quien residía en Córdova y los aprovechó para documentar sus memorables Comentarios Reales. El Cronista Garcilaso no dejó de lamentar el hecho de que faltara “lo más y mejor” de la obra de Blas Valera.

Antes de su viaje a España, el Concilio de Lima le encargó elaborar sendos catecismos en quechua y aymara para el uso de los indios. La tarea fue realizada con la colaboración de sus colegas, los padres Alonso de Bárcena y Bartolomé de Santiago.

La irreparable pérdida de sus manuscritos ha dado lugar para que este cronista mestizo y Chachapoyano sea catalogado como “Cronista Fantasma” por Rubén Porras Barrenechea, en la obra “Los Cronistas del Perú (1528 - 1650)”

En 1836, el arqueólogo e historiador norteamericano Philip Means(1892 – 1944) encontró en la ciudad de Cádiz, en el lugar donde vivió el padre Blas Valera, algunos documentos escritos a mano como se utilizaba por aquella época y que le son atribuidos, ya que se argumenta que éstas “cronológica y psicológicamente, guardan una estrecha relación con las obras del Jesuita Anónimo”.

En 1879, el español americanista Marcos Jiménez de la Espada, como lo indica Manuel Marzal en La Utopía Posible, publicó estos trabajos titulados “tres relaciones de antigüedades, y Relación de Costumbres Antiguas De Los Naturales del Perú”.
La vida de este notable hombre de letras se apagó en 1597, en la ciudad española de Cádiz. Un Colegio de la provincia de Luya, del departamento de Amazonas,del Perú, perenniza su memoria.
Se especula mucho en torno a la vida y obra de este sacerdote cronista, así Laura Laurencich Minelli, le atribuye la autoría de la “Nueva Corónica y Buen Gobierno”, cuando lo cierto es que esta obra pertenece a Felipe Huamán Puma de Ayala. Otra de las falsedades es arribuir, sin mayor fundamento, los “Comentarios Reales” , de Inca Garcilaso de la Vega, a Blas Valera Pérez, con lo que se estaría buscando realzar la figura de este último, en forma exagerada, en desmedro de los dos cronistas ya citados. La verdad es que Inca Garcilaso de la Vega cita textualmente algunos pasajes de la obra de Valera en sus “Comentaros Reales”, como lo podrá advertir cualquier lector.

martes, 8 de septiembre de 2009

Comidas y bebidas tipicas en el distrito de Uchucmarca,Departamento de La Libertad - Perú.




Autores: Ramiro Sánchez Navarro y Francisco Mestanza Navarro.

COMIDAS TIPICAS.-

El desayuno generalmente se toma antes de las siete. Los Uchucmarquinos suelen llamarlo “almuerzo”, porque consiste en un plato de “locro” o caldo de papas, que se acompaña con harina de cebada, mote o cancha y, en otras veces, con papas, ocas, mashuas y ollucos, cocidos juntos en una sola olla. Después del desayuno – almuerzo, se acostumbra también a tomar un jarro de “té de yerbas” y que bien puede ser una infusión de tentu, yerba luisa, yerbichil,albahaca, toronjil, manzanilla o café de habas y cebada tostadas.
En las faenas agrícolas, el almuerzo común consiste en picante de papas y “trigo graneado” o “arroz de trigo”, al que se le agrega carne frita o guisada de chancho, res, cuy o gallina.
La comida tiene una gran variación. Es así que no podemos definir con exactitud qué plato se acostumbra, ya que está de acuerdo con el tipo de cosechas que se efectúan, por esta razón podemos afirmar que el régimen alimentario diario en los campesinos es generalmente a base de los productos que se obtienen de las cosechas, como por ejemplo del maíz, las papas, las habas, los ollucos, etc.
En nuestra opinión, la razón principal, para esta costumbre, obedece a que las mujeres, amas de casa, nunca han recibido orientación en la preparación de sus alimentos o comidas. A ello se debe la carencia de una dieta alimentaría balanceada y variada. Se consume, asimismo muy poca fruta, alimento que podría dotar de vitaminas.
Una buena alimentación no requiere de productos importados de fuera, se puede lograr empleando mejor y surtiendo las hortalizas, la carne, la leche, los huevos y las frutas, etc.
Entre las comidas típicas tenemos:
Las habas – shinte. Que luego de ser tostadas y puestas en una olla con agua hervida y caliente se las sirve en el desayuno, va acompañado del tradicional té.
El sango. Que se prepara con harina de trigo, previamente tostada, al que se sazona con sal o azúcar. Se le agrega también manteca de chancho [Wira]. Sirve como fiambre de los pastores (ovejeros) y viajeros.
Humitas. Se obtiene del choclo molido y cocido con sal o azúcar. La masa condimentada es envuelta en las propias pancas del choclo o también en hojas de Achira.
También se prepara los ricos y apetecibles tamales. Son preparados a base de mote molido, y convertido en una sabrosa masa condimentada que , en su parte media, lleva carne de chancho o carne de gallina y luego son envueltas en sus mismas pancas o con hojas de achira.
Mazamorras. Se preparan diferentes tipos de mazamorras como las de ocas, harina de trigo, chiclayo (calabaza) o de trigo pelado, a las que se les agrega leche, chancaca o azúcar y también clavo de olor y canela.
La mazamorra de harina con leche, o sin el ingrediente de la leche, se sirve con frecuencia en los rodeos y cuando hay velorio, por la muerte de un coterráneo. En cambio, la mazamorra de calabaza, que se prepara agregando harina de maíz o trigo y leche, se consume durante las cosechas de maíz en la quichuas, es decir en las zonas templadas,donde se cultivan cereales y legumbres.
La cajeta. Se prepara a base de fríjol pelado, al cual se coce en un perol durante largas horas. Cuando está a un punto determinado de la cocción se le agrega chancaca, canela y clavo de olor. Luego se le deja que vaya secando, es decir espezando.
Este tipo de conservas son muy deliciosas. Se las prepara durante las fiestas y se las come untándole pan de trigo.

BEBIDAS TÍPICAS
Durante las fiestas, faenas y reuniones se toma la rica chicha de jora. A esta bebida se le acompaña el tradicional “cañazo” o aguardiente de caña. También se consume la chicha de maní y el guarapo, aunque en muy poca cantidad y con menor frecuencia.
En las cantinas se expenden cerveza y gaseosas, las que son mayormente consumidas por la gente del pueblo; pero muy poco por la gente del campo.

( Tomado de la obra "Monografia del Distrito de Uchucmarca",cuyos autores son Ramiro Sánchez Navarro y Francisco Mestanza Navarro.Año:1994).
Nota.- Uchucmarca es un distrito de la Provincia de Bolivar,departamento de La Libertad,Perú.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Una trocha para la selva.




Autor: Francisco González Pino (1874 -1953)

A fines del primer tercio del siglo XIX, el cura de Pachisa don Victoriano Hidalgo y su hermano Crispín Hidalgo, con cuatro peones más, salieron de Pachisa, con destino a la Villa de Cajamarquilla (Hoy Bolívar),perteneciente al departamento de La Libertad,Perú. El viaje de los dos hermanos naturales de Rioja, en el departamento de San Martín ,(Perú) estuvo llena de penalidades y sufrimientos, a lo largo de un mes, a causa de la enmarañada selva sanmartinense, los abruptos y hasta inexistentes caminos y el difícil vadeo del caudaloso río Guayabamba, que dificultaba enormemente la caminata.
Durante el trayecto los viajeros expedicionarios tuvieron la desgracia de perder a uno de sus integrantes. Uno de los peones había muerto víctima del hambre y de las enfermedades del lugar. Al cura y sus acompañantes no les quedó más remedio que sepultarlo en una grieta de las rocas de un cerro, cubierto de exuberante vegetación. Sobre la tumba del infeliz viajero colocaron una cruz de madera de cedro y un montón de carbón, que a la vez sirvieran de señal.
Una de las mayores dificultades para el grupo de viajeros se presentó en la confluencia de los ríos Yonán y Nochapio, en donde se registra la existencia de un peñasco. Vadear el río en aquel paso, significó varios días de duro y agotador trabajo. Cortaron largos palos y con ellos, formaron como estribo, un puente, que les permitió finalmente pasar al otro lado.
Tiempo después, en los trabajos que iniciaron para la construcción de una trocha hacia la selva, los pueblos de Cajamarquilla, Uchucmarca, Longotea y Ucuncha,se abocaron a realizar este trabajo comunal.En este contetexto y circunstancias fueron los uchucmarquinos, quienes encontraron la gruta en la grieta del peñasco, con la tumba del peón, la cruz y el montón de carbón. El hallazgo tuvo lugar luego que los comuneros de Uchucmarca siguieron un antiguo camino preincaico, situado a la orilla derecha del río Yonán. Se cuenta que la cruz de madera de cedro y el puente, igualmente de madera, estaban podridos. Por esta razón, cruz y puente fueron reconstruidos con las mejores maderas habidas en la zona. Esto sucedió en 1889 y gracias a la Comisión de Uchucmarca.
Francisco Gonzáles Pino.
Nota.-Francisco González Pino fue un notable ciudadano del Distrito de Uchucmarca,Provincia de Bolivar,departamento de La Libertad,Perú.Sus relatos han sido recogidos por el escritor celendino Julio Garrido Malaver(1909 - 1997), bajo el titulo de "Los cuentos de don Pancho yuca".Don Francisco González Pino estuvo casado con una dama del mismo lugar,con doña Maria Laudina Navarro Iparraguirre(1874 -1969) y entre sus hijos,se cuenta a don Maximiliano González Navarro(1898-1996),autor de sabrosas crónicas y relatos costumbristas.
FOTOS: En estas fotos se puede apreciar el camino de herradura,en el distrito de Uchucmarca, que sube y baja por la accidentada geografia de la región.La foto superior corresponde al sector de LLihuin,que colinda con el distrito de Longotea;la media,corresponde al camino que va por la cumbre del cerro Ulila y la inferior, al sector de Llamactambo.Estos caminos siempre se mantuvieron en buen estado gracias al trabajo comunal,que data de tiempos inmemoriales.

La maldición del cura Vargas,una tradición del Distrito de Uchucmarca, La Libertad - Perú.


Por: Maximiliano Gonzáles Navarro.
No podemos fijar a los acontecimientos que vamos a narrar. Solamente podemos calcular a groso modo que los mismos ocurrieron entre fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX. Son tradiciones verbales que se transmiten de padre a hijo, de viejo a joven y de una generación a otra. Por desgracia, nadie ni siquiera por simple curiosidad, ha querido conservarlo por escrito.

Don Francisco González Pino y don José Bernabé Navarro Chávez han sido personajes muy conocedores de tradiciones locales. A ellos precisamente corresponde esta tradición que yo he dado en llamarlo “La maldición del cura Vargas”. Por este motivo, dedico a ellos, mi cariño, mis respetos y distinguidos recuerdos. Que sirva el presente relato como el póstumo homenaje a sus esclarecidas memorias. Bien! Deducimos que el acontecimiento a narrar sucedió a mediados del siglo XVIII. Esto de acuerdo con las personas de la época, cuyos apellidos autóctonos como Puspiondo, Cabus, Chuquillaja han desaparecido, y otros, están a punto de extinguirse como Huamán, Huntul y Casahuamán.

El año que aconteció el drama, el Juez Encomendero de la Comunidad de Indígenas de Uchucmarca era Juan Pérez de Guevara y la fiesta que se estaba celebrando era en honor a su santo patrón: Juan Bautista. Esto se deduce por la inscripción que ha quedado en el frontis de la iglesia, la que también se llama como su santo patrón, y data desde 1692. Lo cierto es que desde aquel entonces dicha fiesta duraba 8 días y su organización corría a cargo de los llamados Mayordomos y Caporales. Es bueno decir que este tipo de fiestas se caracterizan por las grandes comilonas, derroches de licor, corrida de toros de lidia, carrera de caballos y folclor regional. Y tenía, como hoy, su día central :el 24 de junio. Los mayordomos eran elegidos con un año de anticipación, a fin de que llegaran a prepararse de la mejor manera posible. Porque este tipo de festividades son tan concurridas por todo el vecindario y pueblos vecinos. Días antes de la fiesta, las autoridades hacían reunir a los comuneros valiéndose de portavoces y toque de campanas con la finalidad de asear debidamente la Plaza de Armas y las calles. Entonces cada comunero se presentaba provisto de una escoba, hecha con ramas de Tayanga. Y con la que se entregaba ,con verdadero entusiasmo, a la labor de limpieza. Mientras el músico dejaba escapar las alegres notas musicales salidas de su flauta y su caja. En aquella vez, cuando los comuneros se encontraban realizando la citada faena, dos jóvenes forasteros, procedentes de Huamachuco, se hallaban recostados a la pared del Campanario. Eran los hermanos José y Dionisio Navarro, quienes espectaban indiferentes la tarea de limpieza pública. El Señor Gobernador, don Dionisio Alfaro dióse cuenta del descomedimiento de los caballeritos. Mandó a dos inspectores, alguaciles suyos, para que les obligara ayudar en el aseo. Pero ellos alegaron que eran forasteros y que, por tal motivo, no estaban obligados a realizar dicha faena. Esta actitud, de franca renuencia, amargó al Gobernador, quien sin miramiento alguno aplicó un iracundo varazo a don José Navarro.

Mas, la réplica no se hizo esperar. Don Dionisio Navarro, que estaba provisto de un filudo machete, sacándolo prontamente del cinto, le asestó un recio golpe con la parte plana , que terminó volándolo el pabellón de la oreja al agresivo Gobernador. No cabe duda que era un día negro tanto para el gobernador como para los hermanos Navarro. Estos últimos no hacía mucho que habían arribado de Huamachuco. Pues eran hijos de la mujer del cura Vargas, quien oficiaba de párroco en el pueblo San Juan Bautista de Uchucmarca.

Ver manando a borbotones, la sangre por el cuello de la autoridad, a consecuencia de haberle sido cercenada la oreja, fue motivo de gran enfurecimiento por parte del pueblo. Todos los comuneros clamaban venganza y muerte para los forasteros, quienes al ser atacados tuvieron que defenderse pero en retirada. Retrocedían arrimados a las paredes del Campanario. Y luego de ganar la entrada del Convento, en donde se atrincheraron, se prepararon para lo peor. Afuera, los palos y piedras caían, como lluvia, en dirección de ellos, de los hermanos Navarro. El cura Vargas, con el Crucifijo en alto, salió de su convento suplicando al exaltado pueblo, calma y tranquilidad. Pero, el populacho que estaba ciego de ira y con muchos deseos de venganza hizo caso omiso de las súplicas y rogativas del clérigo. Y en medio de tanto bochinche y barullo, el Crucifijo fue alcanzado por las piedras y palos, lanzados a diestra y siniestra. Y en consecuencia, reducido a añicos. En manos del sacerdote quedaba sólo la cruz de madera. Estas acciones vandálicas y de salvajismo motivaron la primera maldición del sacerdote hacia la turba de atacantes. Del grupo de endemoniados, que se encontraban arremolinados en el patio del citado convento, salió una orden a voz en cuello: “Saquen al Cura, su mula, sus hijos y a los dos criminales vivos o muertos”. Un cholo, dándose de valiente, quiso entrar por la puerta a la sala del Convento, pero cayó muerto por una sola puñalada de José Navarro. Mientras tanto, un hijo de pueblo, el Señor Marcos Mestanza, haciendo un forado a la pared conventual, y en acto de compasión por la familia del cura, logró sacarlos sanos y salvos. Posteriormente, el forado fue tapado con una pirca (pared) de piedras con barro y hasta el presente resulta aún notorio aquel hueco.

La esposa del cura, con sus hijos, chicos aún, lloraban de espanto.Ellos anduvieron descalzos hasta el cerro San Bartolomé, que domina al pueblo San Juan Bautista de Uchucmarca. En dicho lugar, y al cabo de algunos momentos, el Cura Vargas se acoplaba a su familia. Allí, el sacerdote no vaciló en lanzar su segunda maldición “eterna”, a sus atacantes. Obligado a dejar el pueblo, por la fuerza de las circunstancias, el cura Vargas con su familia se encaminaron con destino a Parcoy, que por aquel entonces era capital de la provincia liberteña de Pataz. Es bueno señalar que la Comunidad de Uchucmarca formaba parte de aquella comarca hasta el 20 de noviembre de 1916, en que se creó la actual provincia de Bolívar..

Estando ya en Parcoy, el Cura Vargas sentó varias denuncias contra de sus agresores, entre las cuales estaban aquellas personas implicadas en el allanamiento domiciliario, en los frustrados asesinatos y en los actos de sacrilegios...

Entretanto, los hermanos Navarro se abrían paso, puñal en mano, por entre sus atacantes. El drama de los hermanos Navarro semejaba a la de los leones acosados por una jauría. Provista de piedras, llevadas en la falda delantera de la pollera, una mujer se interpuso en forma resuelta ante el par de sitiados. Pero una puñalada mortal, asestado en el vientre, acabó con su vida. Entonces la gente ,sintiéndose atemorizada, les franquearon el paso a los dos jóvenes forasteros, quienes después de cruzar la Plaza de Armas, tomaron el camino que conduce hacia el pueblo de Celendín,en . Una nueva y última orden fue impartida por la autoridad: “Que se traiga a los criminales de donde fuera, vivos o muertos”. La gente, al comienzo en gran número, que iba en persecución de los hermanos Navarro, poco a poco fue quedándose en el trayecto. Solamente un reducido grupo de valientes quería llevar a término la disposición última del Gobernador. Luego de pasar el río Guanabamba, y estando a orillas del Marañón, José Navarro con la intención de cruzar a nado dicho río procedió a sacarse la ropa.

Otro tanto hizo su hermano Dionisio, con el fin de poder pasar a nado el gran río, al que conocían también con el nombre de “Jatun Mayo”.

Dionisio, debido a su falta de pericia, murió ahogado o arrastrado por la corriente. Únicamente José pudo alcanzar la otra orilla del Marañón ante la atónita e incrédula mirada de sus perseguidores. José Navarro, el sobreviviente, tiempo después convivió con una joven, que vivió en compañía de su madre y de su padrastro, el cura Vargas, y demás hermanos menores. Con esta buena mujer, cuyo nombre respondia a Maria Rosenda Chávez, natural del pueblo del El Huauco,hoy Sucre, en la Provincia de Celendín,departamento de Cajamarca,Perú, don José Navarro procreó tres hijos, hasta donde se sabe. Ellos fueron María, Dionisio y José Bernabé. Dionisio vivió en el desaparecido Distrito de La Soledad, de la Provincia de Pataz. Llegó a tener 3 hijos: Benjamín, Samuel y Custodio,quienes visitaron en 1918, a su tio José Bernabé, que radicaba en el pueblo de Uchucmarca.

En cambio, doña María Navarro Chávez se radicó en el actual distrito de Bambamarca, de la Provincia de Bolívar,departamento de La Libertad. Don José Bernabé, por su parte, se afincó en Uchucmacra.El había heredado el linaje de su padre. Tenía la piel blanca, los ojos zarcos y la inteligencia clara. También poseía la fuerza prodigiosa de un atleta, como refieren que fue su progenitor don José Navarro. De don José Bernabé Navarro Chávez se cuenta que en una oportunidad hizo volar, o sea lanzó una barreta de metal por sobre el campanario hacia la Plaza de Armas. Una prueba de esta naturaleza, se asegura, nadie podía efectuarla en aquel tiempo, y por esta razón despertaba la admiración y el asombro de los espectadores, quienes presenciaban la difícil prueba. Del mismo modo se destaca el hecho de no haber heredado las tendencias sanguinarias del autor de sus días. Muy por el contrario, ha dejado recuerdos muy gratos entre sus coterráneos. Como buen ciudadano, era honrado y respetuoso, trabajador y muy amante de la justicia. Fue Juez de Paz vitalicio de la comunidad y distrito de Uchucmarca.

Desde luego, es probable, no vamos a negar que por las venas de los descendientes de don José Navarro haya circulado, como se suele decir, gotas de sangre, quizás enfermas de odiosidad y criminalidad, entre otras taras; las cuales, como es obvio, las ha heredado también el pueblo mestizo en general. Sin embargo, la educación y las nuevas condiciones de vida, sociológicas, como resultado de los nuevos tiempos de modernidad y cambio, prácticamente han anulado este tipo de actitudes, sentimientos negativos. Sobre el particular, no debemos olvidar que la raza española, y europea en general, sobre todo en los primeros años de la conquista se caracterizaron por su espíritu de rapacidad y crueldad. Por tal razón, el crimen, la traición, la cobardía, etc., estaban a la orden del día. En este sentido, la trágica y convulsionada historia del Perú, registra hechos macabros y espeluznantes, protagonizados por gente de baja calaña y catadura moral como Lope de Aguirre, Francisco de Carbajal, Pedro Puelles, Hernando Machicao, Diego Centeno y otros tantos, quienes no se horrorizaron viendo derramar sangre humana.

Encontrándome en Mollepata (Huamachuco) don Juan Rebaza me informó que tenía muchas referencias sobre mi bisabuelo, el Señor José Navarro, a quien conoció precisamente en la Ciudad de Huamachuco, y que pese a ser un hombre ya viejo, mi notable ascendiente el señor José Navarro era muy inclinado a buscar líos y todo tipo de bullas y pleitos. Se cuenta que su arma favorita era siempre el puñal, la que sacaba a relucir en sus reyertas. Cierto día, aciago don José Navarro sostuvo un altercado con un Oficial del Ejército, quien de antemano conocía de su mala reputación. Fue un día negro para él, mi bisabuelo, porque en el duelo que sostuvo con el Capitán, quien por ser más joven y con más ventajas no le pudo dar tiempo para que sacara su acostumbrado puñal.

Y en consecuencia con la ventaja a su favor el oficial se le adelantó, incrustándole con su espada en el vientre. Ese fue el fin de don José Navarro, que ha dado lugar a esta tradición. Pero, volvamos al cura Vargas y la apertura a juicio criminal contra la familia Alfaro. El juicio fue acogido con gran solicitud por la Corte Superior en lo Civil, asi como en lo Eclesiástico por la Diócesis de Trujillo. Se cuenta que el juicio fue breve, ya que no duró varios meses, como siempre sucedía. Al dictaminarse la sentencia, el señor Dionisio Alfaro fue condenado a la pena de internamiento de cárcel. La sentencia no se pudo ejecutar, debido a la repentina muerte del gobernador y pese a su inesperado fallecimiento sus bienes, dejados y mas lo de su familia, asi como de todos sus deudos, fueron objeto de embargo. Asimismo, todos los comuneros implicados en el ataque al cura Vargas y a los hermanos Navarro fueron víctimas de la maldición. En fin, toda la responsabilidad por los sangrientos y luctuosos sucesos, que acabaron con la vida de algunos comuneros y la de don Dionisio Navarro, recayó en la familia Alfaro. En consecuencia, un piquete de 20 hombres bajo las órdenes de un Capitán fueron comisionados para llevar a efecto la terrible sentencia. Las casas de los hermanos Alfaro fueron saqueadas. Todas las cosas de valor, en especial, objetos de plata y otras joyas y alhajas fueron tomadas.

Luego del rodeo, efectuado en los “potreros” o vaquerías, el ganado vacuno de la referida familia, fue conducida a la plaza de Armas del pueblo San Juan Bautista de Uchucmarca.

Se calculó en 400 reses, entre grandes y chicas.Este ganado fue igualmente tomado como embargo o reparación civil en bien del Estado y de los agraviados (?) y fue así como una de las más notables familias del lugar, al ser despojada de sus bienes, caía indefectiblemente en la mendicidad y con el agravante de recibir el despectivo mote de “maldecidos”.


Maximiliano González Navarro.
Trujillo, Marzo de 1983
Foto: El maestro Maximiliano González Navarro aparece en la foto sonriente y en medio de dos ex- alumnos suyos, de Humberto Mariñas Alfaro (izq.) y Luis Puertas Caicedo.
Nota.- Maximiliano González Navarro (1898 - 1996) fue natural del Distrito de Uchucmarca, Provincia de Bolívar,Departamento de La Libertad,Perú.Se desempeñó a lo largo de gran parte de su vida como maestro de escuela y es autor de muchas tradiciones,cuentos,leyendas,etc. que en su gran mayoria están inéditas, casi todas ellas corresponden a su región de procedencia.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Sacerdotes jesuitas de parranda, una tradición del Distrito de Uchucmarca - Perú.



Por: Maximiliano González Navarro

A mediados del siglo XVII se encontraban los sacerdotes jesuitas domiciliados en las habitaciones de una casa, la cual a la vez les servía de Convento. Estaba situada en una esquina de la Plaza de Armas, por donde pasa una de las cuatro calles principales del pueblo de Uchucmarca y que nos conduce al camino de Longotea. La casa- convento se encontraba frente a la puerta principal de la Iglesia San Juan Bautista. Durante las noches, estos sacerdotes ,descuidando su misión religiosa y catequizadora se entregaban al jolgorio y a la parranda. Guitarra en mano, se pasaban noches enteras cantando en alta voz, llamando al escándalo. Nuestros padrecitos se sentían los hijos más felices de la tierra. Gozaban de la vida a su regalado gusto, a su anchas, sin pensar en el castigo que les esperaba como sacerdotes impíos. De pronto, una lluvia torrencial y terrible se desencadenó por espacio de 24 horas consecutivas.
Momentos previos al catastrófico diluvio, el cielo se había encapotado con negros nubarrones, cargados de tormenta. La torrencial lluvia había convertido al suelo en lodazal, sobre todo el sector que se ubica al pie del cerro San Bartolomé, que presentaba fuertes erosiones. Por tal razón, desde mucho tiempo atrás, dicho cerro representaba un peligro constante para el pueblo de Uchucmarca. De un momento a otro un aluvión de fango y lodo se precipitó sobre la población indefensa, y principalmente sobre su iglesia, milagrosamente salvada al desviarse hacia el Oeste,asi la casa de dios quedó completamente a salvo. Esta furia de la madre natura no había tocado ni siquiera su pesado y espacioso portón. La avalancha de lodo cubrió gran parte del pueblo y el convento de los padrecitos parrandistas. Como aquel desastre ocurrió durante la noche, los pobladores y los padrecitos fueron sorprendidos por la muerte en forma repentina,quedando sepultados. Y ahora la tradición los recuerda. La caída del aluvión es un hecho fehaciente. Cuando se han realizado excavaciones para construir los cimientos de las casas, a una profundidad menor de dos metros se han encontrado muros de piedra de antiguos edificios. En la década de 1940, el señor Aníbal Navarro Puertas, encontró entre unos muros un valioso menaje doméstico y otros servicios. Estaban hechos de plata y marcados con la letra “R”. Amigo lector! Tenga usted presente: pórtese muy derecho para morir como verdadero cristiano!
Maximiliano Gonzáles Navarro. Trujillo, Diciembre de 1989
Nota.- Uchucmarca es un Distrito de la Provincia de Bolívar,Departamento de La Libertad, República del Perú.
Fotos:
pobladores de Uchucmarca participando de la fiesta en honor del Señor de los Milagros,que se celebra el 14 de setiembre de todos los años.

El Señor de los Milagros de Uchucmarca.



Por Maximiliano González Navarro (tradición de Uchucmarca)

Desde 1950, aproximadamente, la fiesta en honor al Señor de los Milagros, se han convertido en fiesta tradicional, su día central es el 14 de setiembre. Y el pueblo de Uchucmarca lo celebra con mucho entusiasmo y fervor religioso. Aparte de los devotos del mismo pueblo, a ella acuden gente de las estancias, como también de los pueblos vecinos. Con gran devoción se concurre los dos, tres o cuatro días que dura la fiesta. Durante los días festivos, los mayordomos atienden al público con gran diligencia, haciendo derroche de comilonas y de abundante bebida. Se toma la chicha de jora, el cañazo, el guashupai o yonque. La procesión se realiza por las cuatro calles principales del pueblo. En el día central, la solemne misa es oficiada por un sacerdote contratado. Y en todas las actuaciones se cuenta con el acompañamiento de la Banda de Músicos. La corrida de toros dura uno o dos días y los toreros y capeadores son únicamente aficionados. Concluida la corrida de toros, o vacas bravas, son repuntadas a los potreros, en compañía del ganado manso. Hay igualmente carrera de caballos, pelea de gallos, torneos deportivos en fútbol, fulbito, básquet, bailes de amanecida, etc.

Por las informaciones que recibí de personas mayores de edad, de los más antiguos, sé que la sagrada Imagen del Señor de los Milagros fue transportada en el siglo XVIII del pueblo de San Luis, que pertenece a la actual provincia de San Pablo, en el Departamento de Cajamarca (Perú). El pueblo de Uchucmarca designó una Comisión para su traslado, la misma que fue encabezada por un hijo notable de la comunidad, el señor Luis Puspiondo Chuquillaja. El artista escultor presentó a la Comisión dos esculturas del Cristo Redentor a fin de que pudiera optar por una de ellas. La referida Comisión se quedó con la escultura de mayor tamaño. Es bueno señalar que el artista español había puesto en la obra un valor sublime. Pues está hecha de fina madera de Cedro, revestida de un delicado estucado de yeso, pálido mortal. El Cristo tiene la cabeza ligeramente inclinada sobre el pecho, con los ojos cerrados. Y lleva puesta la corona de espinas a la altura de sus sienes, de las que vierten abundantes y copiosas gotas de sangre, debido a las incrustaciones de las espinas de la corona. Presenta un rostro amoratado a consecuencia de bofetónes. Exhibe sangre coagulada sobre sus manos y pies, causado por la incrustación de los clavos al ser crucificado. Su costado izquierdo presenta una herida profunda debido a un lanzaso. Ambas rodillas las tiene amoratadas y heridas como resultado de numerosas caídas que sufrió cuando cargaba con la pesada cruz hacia el Monte Calvario. La sagrada imagen está clavada y asegurada a una bien pulida cruz de madera de Cedro, barnizada de plomo. Ignoramos su valor en moneda contante y sonante, entregada al artista escultor.Ella fue trasladada por la comisión, bien acondicionada en una camilla, hecha a propósito, para ser cargada por dos hombres. La comisión de don Luis Puspiondo Chuquillaja emprendió el camino de retorno sumamente contenta por desempeñar tan importante como honrosa misión para con su pueblo. Pensaban hacerla bendecir en la ciudad de Cajamarca. Al arribar a dicha ciudad, la transportaron a la Iglesia de La Recoleta, que por aquel entonces estaba regentada por sacerdotes de la Orden Misionera de los Jesuitas o compañía de Jesús. Por desgracia, al solicitar la bendición del Cristo, los sacerdotes Jesuitas pretendieron arrebatarles la imagen pretextando que una escultura tan bien tallada, con tanta perfección artística, no debía destinarse a un pueblo de infieles. Sin mayores explicaciones que las dadas, los sacerdotes se adueñaron de la imagen, la que fue colocada en el altar mayor y luego cerraron herméticamente las puertas de la Iglesia. Los hombres de la Comisión se sumieron en la más honda tristeza ante la inesperada pérdida de la sacra imagen.
- Qué cuenta daremos a nuestro pueblo.- se decían unos a otros, dejando entrever una honda preocupación, mientras cavilaban, les llegó la noche.
- Tal vez el día de mañana nos pudiéramos presentar al Prior del convento para rogarle... ojalá le inspiremos un poco de compasión y nos devuelva nuestra sagrada imagen.- decía el jefe de la comisión, el señor Luis Puspiondo Chuquillaja, rascándose la cabeza con aires de mucha tristeza y fastidio. Pero, eso sí, sin darse por vencido, en medio de la desesperación y la pena, se quedaron algunos semidormidos y otros dormidos. Todos se encontraban en el atrio de la puerta principal de la iglesia. El frío de la noche, por momentos arreciaba y nuestros hombres se acurrucaban bajo los ponchos y sombreros, tratando de buscar un poco de calor y abrigo. Felizmente el bolo de coca, matizado con la cal, también contribuían a darles calor y fuerzas. Sin embargo, en aquella noche triste y friolenta, don Luis había tenido un sueño sumamente revelador. Sin pensarlo dos veces les cuenta a sus compañeros de infortunio , que en sus sueños vio que el Cristo los llamaba y que las puertas de la iglesia estaban abiertas de par en par. Don Luis , inspirado como el mismo Dios, de pronto advierte, a través de la ranura de la puerta principal , que la otra puerta posterior, a la que llaman puerta falsa, estaba abierta y que sobre el Altar Mayor, donde precisamente se encontraba el Cristo Crucificado, un cirio alumbraba débil y pálidamente la lóbrega iglesia. La Comisión, con don Luis a la cabeza, no pierden la ocasión. Ingresan a paso largo, decididos a recuperar la imagen. Todas las santas y santos, que exhiben su sempiterno silencio y mutismo, son testigos de la audaz incursión. El Crucificado es colocado en la camilla, a la brevedad posible, y con el favor de Dios y su primer milagro, escaparon por el camino de la santa tierra. Ninguno miraba hacia atrás por temor a los padres jesuitas, a que los persiguieran. No pararon de andar día y noche hasta llegar a las orillas del río Marañón, en la localidad de Balsas,comprensión de la provincia de Chachapoyas,departamento de Amazonas. Ese mismo día llegaron al pueblo de Cochabamba,perteneciente al distrito de Chuquibamba,provincia de Chachapoyas,departamento de Amazonas, donde existen los restos de una ciudadela incaica,la que fue capital de reino de los Chachapoyas bajo el dominio incaico. Allí, unos padres misioneros bendijeron la sagrada imagen. En seguida prosiguieron viaje a Uchucmarca, donde el pueblo los recibió apoteosicamente.Ya libres de la pesadilla,que les habia tocado vivir, se dedicaron a relatar sobre las incidencias de este viaje memorable.

Maximiliano Gonzáles Navarro. Trujillo, Diciembre de 1989