sábado, 5 de diciembre de 2009

La Casa Embrujada,un relato del distrito de Uchucmarca-Perú.


Autor: Ramiro Sánchez Navarro.

Atardecía el día, Demetrio Cusquipoma, cubierto por el sudor de la fatiga, trataba de salvar la empinada cuesta, llena de altibajos y pedregales. Iba arreando su burro, el cual cargaba con las dos abultadas alforjas y avanzaba con paso cansino a través de la áspera senda. Demetrio paseó la vista por la vasta zona montañosa y observó que el sol trasponía las lomas lejanas, proyectando su luz dorada y débil sobre las faldas de los cerros vecinos. Se encontraba caminando aquel largo y quebrado sendero casi todo el día y aún le faltaba dos días más de tedioso y agotador viaje para arribar a su destino. Entonces comenzó a sentir que las piernas le flaqueaban, agobiadas por el cansancio. Con gran esfuerzo logró dominar la altura. Allá lejos divisó una casa de aspecto triste y solitaria, con techumbre de paja y paredes de tapial. Era el mentado "Tambillo", del cual en más de una ocasión, escuchó hablar a los viajeros sin que éstos dejaran de hacer un gesto desagradable, de espanto y de zozobra a la vez. A pesar de todo, esbozó una amplia sonrisa, pensando en que pasaría la noche bajo aquel techo acogedor, que lo protegería de la intemperie.
¡Qué poca cosa le importó, que sobre esa casa se tejieran las más truculentas historias de fantasmas y aparecidos. Le preocupaba más el hecho de que sus mortificados huesos fueran a dar en algún mullido lecho de paja. Y de ese modo, de un tirón, disfrutar a pierna suelta de un sueño reparador!.
La noche, víspera de su viaje, su mujer, la Micaela Casahuamán, le había dicho a guisa de advertencia:
- Procuras madrugar en la mañana. El aguacero puede cogerte en el camino y entonces tu estarías sin poder encontrar un sitio donde guarecerte. El distrito de Leymebamba está bastante lejos; son 3 días bien jalados. Además yo no quisiera que te quedaras hospedado en esa casa que hay en Tambillo, pues me temo que pueda pasarte alguna desgracia. Allí, como tú muy bien lo sabes, han ocurrido muchas desgracias, desde que sus dueños murieron, asesinados a puñaladas, por unos abigeos. Dicen que esos señores, eran muy ricachones y que parte de su riqueza lo han dejando enterrado en un sitio ignorado, oculto, y desde entonces los fantasmas se apoderaron de esa riqueza. Se ha llevado la mayor y mejor parte el shapingo, que es muy aficionado a la plata.
- Eso quiere decir que la casa está embrujada? - preguntó Demetrio - con vivo interés.
- Así es! contestó Micaela con voz ceremoniosa y grave.
- A mi qué me va a pasar! -repuso Demetrio encarándose con la Micaela- soy hombre trejo, macho! Si de fantasma se trata, llevo la soga de cerda. Le rezo el padrenuestro y si eso no basta lo azoto con la misma soga, doblada en cruz. Verás que eso es un gran remedio para librarnos de los espíritus malignos. En todos los viajes que hasta la fecha he realizado nunca me ha faltado mi buen machete a la cintura y la soga de cerda. No te preocupes por mí, mujer. Verás que nada malo me ha de pasar -Le afirmó con gran aplomo, y sintiéndose muy seguro de si mismo.
Demetrio Cusquipoma llegó con la noche a la casa del Tambillo, que horas antes había divisado desde la altura. Con presteza, le quitó la carga al pardusco pollino y amarrándolo de la mano lo sujetó a un coposo y fornido saúco que se erguía en el patio. En un rincón de la tétrica habitación, caminando a tientas, pudo localizar un fogón. Tras colocar una porción de leña entre las tres humeadas piedras, que componían el tullparumi, encendió la lumbre.
¡Que extraño le resultó aquel desolado lugar! La noche había llegado cargado de negrura y de una densa neblina. A esas horas, reinaba un imponente y profundo silencio en torno a la casa. Aquel silencio era alterado de vez en cuando por el croar de las ranas, en el puquio de la quebrada cercana, de donde los pasajeros se proveían de agua. De cuando en cuando el viento también hacía acto de presencia, soplando con violencia inusitada. A su paso, los árboles de las laderas y hoyadas inclinaban sumisos sus follajes.
Demetrio desde ya se sintió sólo en el mundo. Nunca antes había viajado por aquellos lugares, como hoy, acompañado únicamente de un jumento. Un temor súbito le invadió el cuerpo. Era un temor un tanto vago hacia lo desconocido y motivado, además, por el hecho de saberse solo.
Alumbrado por la luz de la fogata, se encaminó hacia donde se encontraban las dos alforjas. Metiendo la mano en el fondo de una de ellas sacó un atado, envuelto en blanco mantel de tocuyo; era su fiambre, el cuál decidió calentarlo, temeroso de ser víctima de un violento y artero cólico, pues, arriba en la puna, agreste, desolada y gélida, donde nadie vendría a auxiliarlo, el peligro de muerte era una posibilidad real y descarnada.
Afuera el viento, impetuoso y ululante, soplaba y soplaba; en sus furiosos bramidos y gemidos parecía traer voces lejanas; mas, al filtrarse por el hueco de las viguillas azotaba el rostro trigueño y curtido del viajero, alborotando su negra y lacia cabellera; de la cual, un greñudo y rebelde mechón le caía sobre la angulosa frente.
Puesto en cuclillas, el cholo Demetrio alimentaba el fogón con leña chamiza al tiempo que centraba su atención en el interior de la olla, a la espera de que, ésta, rompiera en hervores para luego saborear su contenido y que consistía en una especie de locro hecho con el uchu de papas, el trigo granado y el guiso de cuy, de fiambre.
"Tenía razón la Micaela" -pensaba para si mismo - "pues nunca me he sentido tan solo como hoy. Debería haber atendido sus consejos, pero a naides le pesa antes sino después".

Llegaba a estas conclusiones pensando en sus infortunios. Pero, de inmediato, aceptaba su suerte con aires de resignación. Valiéndose de un cucharón de palo, procedió a llenar de comida su plato. Se aprestaba a dar el primer bocado, cuando súbitamente unas gruesas gotas de sangre tiñeron de rojo el caldo. Demetrio abrió los ojos en forma desorbitada. Con el rostro desencajado y la mirada desconcertada se puso a escrutar hacia lo alto, al terrado, tratando de localizar el sitio por donde habían caído aquellas gotas de sangre, pero por extraño que parezca, todo estaba en calma o al menos aparentaba estarlo.
Aparte de las misteriosas gotas de sangre, ninguna otra cosa denunciaba la presencia de alguien que, en actitud insolente, pretendía privarlo del derecho a saciar su hambre.
Demetrio botó la sopa. Lavó el plato y luego se dispuso a servirse de lo que aún quedaba en la olla de aluminio. Pero de nuevo otra desagradable sorpresa: una troncha de carne, cayendo estrepitosamente en la vasija de cocinar le vino a privar totalmente de la cena.
Por breves momentos el viajero se mantuvo estático, dubitativo. Sus mejillas se encendieron pálidamente y un sudor glacial recorrió por todo su cuerpo. El terrado se cimbró, como bajo el peso de unas poderosas pisadas, y las chacllas o varas de madera, de las que estaba hecho, crujieron igualmente con escándalo.
Una prolongada y sonora carcajada resonó en toda la casa, rasgando el manto del silencio. Demetrio se llenó de horror. Sus negros e hirsutos cabellos se erizaron. Su cuerpo se estremeció con un temblor involuntario, por su frente pálida y descompuesta afloró un sudor frío. Alzó la vista hacia el entretecho y trató de descubrir al impertinente, que le jugaba bromas así de pesadas y crueles.
Una voz grotesca y cavernaria, con tono sarcástico y amenazador se hizo oír:
- ¿Me caigo? ¿Me caeré? ¿La vida o la comida? - Se repetía alternadamente, una y otra vez.
Demetrio, furioso, con el alma herida y mellada por la inesperada privación de sus alimentos y ante la repentina aparición del fantasma, logró sobreponerse del miedo. Armándose de valor decidió enfrentarlo. Con paso resuelto salío puerta afuera en busca de la soga de cerda, la que sujetaba el cuello del redomado pollino hacia un sharpo o poste.
- ¡La vida menos la comida, desgraciado! ¡Mitcha! - vociferó Demetrio con infinita cólera, en el momento de ingresar al tétrico recinto. ¡Ahora cáete pues! ¿No dijiste que querías caerte? ¿Porqué no te caes? - Le espetó y sin pensarlo dos veces se ciñó el machete a la cintura, miró de nuevo hacia el terrado y gritó colérico:
- ¿Porqué no te caes, so carajo! ¡Mitcha! o quieres que te baje a la mala de allí?

Trémulo de ira, esgrimía en su diestra el acerado metal, cuya hoja relucía a la luz de la fogata; en la zurda portaba la soga de cerda. Un silencio sepulcral sirvió de intervalo. El viajero tras haber echado bastante leña al fogón, se quitó rápidamente el poncho granate oscuro y el maltratado saco de dril, con el objeto de adquirir mayor soltura y libertad de movimientos en la pelea. En seguida subió al terrado por la vieja escalera de maguey, cuyos peldaños protestaron ruidosamente al ser pisados por sus llanques.
De una esquina hizo su aparición un bulto, una negra sombra. Su figura semejaba a la de un oso. Era la bestia fantasma que habitaba aquella tenebrosa y misteriosa casa, y que, aprovechándose de la complicidad de las sombras, bajaba del terrado y se devoraba a los huéspedes.
La bestia gruñó y rugió haciendo un ruido de mil demonios. Se abalanzó de lleno al cuerpo de su atacante que con un ligero y felino movimiento, esquivó el brutal encuentro. Entonces la fiera pasó de largo, cayendo de bruces, con la pesadez propia de un fardo pero se incorporó casi de inmediato. Levantándose sobre sus miembros traseros, tendió sus brazos cerdudos, provistos de punzantes garras, con el propósito de colocarlo en el pecho de su adversario, pero éste, le hizo un quite, lo evitó en rápido como desesperado movimiento y de nuevo la bestia fue a estrellarse contra la pared.
Los contínuos movimientos de ambos contendores habían convertido el terrado en una suerte de hamaca, la cual se mecía violentamente, cayendo al piso ruidosamente montones de tierra apisonada.
Demetrio, tras varios intentos fallidos, logró lazarlos y luego lo amarró a una de las vigas. Entonces comenzó a darle de machetazos.
En ese apartado y desconocido rincón de la tierra; cuando a esas horas de la noche, todo el pueblo de Uchucmarca, era transportado a la región placentera del sueño; cuando la Micaela, pensando en su "compañero de toda la vida", como ella solía decir, quizás ya estaba dormida, abrigando una secreta esperanza de que a su ausente marido, nada malo le pasaría en el camino; contrariamente a estos buenos deseos, Demetrio libraba una gran batalla contra la bestia infernal.
El viajero, movido como por un resorte y poseído por la violencia homicida, arremetía con el puñal, una y otra vez, descargándolo implacable e inmisericorde sobre el cuerpo de la bestia fantasma. Su vida, por cierto, pendía de un frágil hilo. Y no queriendo ser una víctima más, se defendía repartiendo machetazos a diestra y siniestra. Después de incesante y duro batallar, al fin lograba clavarle en el pecho su filudo y cortante puñal. Del corazón de la bestia fantasma. Un chorro de viscoso y rojo líquido comenzó a correr a borbotones. El oso, herido de muerte, lanzó un alarido salvaje, mostrando sus agudos colmillos y arrojando sangre y espuma. La soga cedió, después de tanto tira y afloja. Entonces como un saco de piedras cayó al piso. Con la soga en la mano, Demetrio bajó tras la fiera. Cansado de tanto golpearla con el filo del puñal, arremetió de nuevo, propinándole esta vez una lluvia de latigazos con la soga de cerda, la cual había doblado en forma de cruz; ya que, en su creencia, era una arma eficaz, junto al Padrenuestro, para vencer a los malos espíritus, como el que dominaba al oso fantasma.
De un brusco jalón sacó el puñal teñido de sangre, y con el cual siguió haciéndole trizas, picadillo. Tal era su ciego furor, que no cesaba en asestarle golpe tras golpe. Una voz misteriosa y extraña creyó escuchar. Le pareció que provenía de su víctima, pero estaba muerta. Yacía a sus pies, descuartizada, en medio de un charco de sangre, coagulada:
- ¡Basta, basta! ¡Ya está bueno! ¡Ya no me pegues! - Era el clamor que, con gran acento de súplica, creía escuchar. Aquella masa de carne sanguinolenta, poco a poco se fue transformando en algo que semejaba un copo de algodón; pronto comenzó a flotar. Mas, antes de emprender viaje al infinito, de perderse en la oscuridad de la noche, le dirigió estas agradecidas palabras:
- Me voy para el cielo. Me has librado del pecado. Cuando acaeció mi muerte Dios no me quiso recibir en su gloria y echando una maldición sobre mí, me dijo: "Fuiste un pecador, un hombre avaro, a quien la plata corrompió el corazón. Andarás por la tierra penando en busca de tu salvación". Y añadió: Yo necesitaba de un hombre valiente, macho como tú para salvarme. Dios me envió en espíritu puro a la tierra y yo para hacer daño al prójimo tuve que encarnarme en un oso que sólo aparecía durante la noche. Ahora que me has salvado y antes de ir para el cielo, te dejo en recompensa mis talegas de plata. ¡Mañana, cuando amanezca las buscas cuidadosamente; en uno de los rincones del terrado las encontrarás enterradas".
Demetrio luego de haber batallado contra aquella criatura infernal sintió que la fatiga se apoderaba de todo su ser y fue hacia un rincón de la habitación, en donde se alzaba un montón de paja seca. Se hallaba cogiendo una brazada de aquella gramínea, para prepararse una cama, cuando de pronto sintió que sus manos tocaban una cosa blanda y caliente. Era el cadáver de un hombre que, horas antes de su llegada, había muerto asesinado por la bestia fantasma. A Demetrio se le quitaron las ganas de dormir y el resto de la noche, lo dedicó a cavar una fosa, no sin antes aplacar su hambre con los frutos del saúco, a los que engulló con la avidez propia de quien no ha comido en mucho tiempo. Después de enterrar cristianamente al difunto, y asimismo, tras haber encontrado las tres talegas de plata, sintióse de pronto dominado por un gran sopor y una invencible languidez. Con pesadez reclinó su cabeza sobre las talegas de plata, que le servían de almohada y luego se sumió en un sueño profundo sobre el mullido lecho de paja, del cual despertó al amanecer del día siguiente para proseguir el viaje.
VOCABULARIO REGIONAL
Cuy.- Conejillo de indias, animal doméstico rumiante.
Chacllas.- Varas, palos delgados del entretecho, o segunda planta en las casas serranas.
Chamizas.- Leñas delgadas obtenidas de las ramas de los árboles y arbustos secos.
Desgracias.- Desdichas, infortunios; término utilizado en la región como sinónimo de muertes.
Leymebamba.- Pueblo y distrito de la provincia de Chachapoyas, en el Departamento de Amazonas, Perú.
Llanques.- Ojotas, sandalias, hechas con cuero de res o llanta de carro que la gente de la Sierra utiliza para caminar.
Macho.- Valiente, audaz, temerario. Sinónimo de virilidad, masculinidad, hombría de bien.
Mitcha.- Mezquino, tacaño, miserable, egoísta.
Pegues.- De pegar, majar, golpear, castigar, penquear, cuerear.
Plata Blanca.- Monedas de plata metálica que en otros tiempos, tuvieron curso legal y forzoso; en el Perú las había de 9 y 5 décimos y demás denominaciones.
Ricachones.- Término un tanto despectivo con el que se designa a gente opulenta, adinerada pero inculta.
Saúco.- Arbol frondoso y de tallo fofo, propio de las zonas frígidas. Produce frutos que son comestibles. Son de color morado y se dan en racimos, como las uvas, a las que se parecen en su color.
Shapingo.- Diablo, espíritu del mal, maligno Lucifer, Belcebú.
Sharpo.- Poste, estaca.
Tambillo.- Tambo pequeño, posada, pascana, lugar de este nombre.
Terrado.- Entretecho de las casas serranas, que están tapizadas de tierra. Sinónimo de segundo piso, altozano, altillo.
Troncha.- Trozo o pedazo de carne.
Tullparumi.- Rústico y primitivo fogón de piedra.
Uchucmarca.- Pueblo y distrito de la provincia de Bolívar, en el Departamento y Región de La Libertad,República del Perú.
Nota: Este relato fue publicado por primera vez en la Revista Imágenes del Perú y del Mundo,correspondiente a los meses de agosto y setiembre de 1980.Director de esta revista era el periodista Luis Vega Garrido.

martes, 20 de octubre de 2009

Creación política de la provincia de Grau - Apurimac - Perú.


Autor: Ramiro Sánchez Navarro.

DISTRITOS QUE CONFORMAN LA PROVINCIA DE GRAU, EN APURIMAC - PERU.

La provincia de Cotabambas figura en el decreto de 21 de junio de 1825, formando parte del Departamento del Cuzco. Por ley de 28 de abril de 1873, se le agregó al Departamento de Apurímac, creado por esta ley. La ley Nº 4008, del 4 de noviembre de 1919. Cambió el nombre de Cotabambas por el de Grau, en recuerdo del Dr. Rafael Grau, que fue Diputado por esa Provincia durante varios períodos.Mejor diremos que fue dividida,ya que la provincia de Cotabambas como tal existe hasta el presente y tiene por capital a la ciudad de Tambobamba.En cambio, la nueva provincia de Grau tiene por capital ha Chuquibambilla, que esta ley la considera en la categoría de ciudad.
Los Distritos de esta Provincia son los siguientes:
CHUQUIBAMBILLA, creado en la época de la Independencia.
CURPAHUASI, creado por ley Nº 12451, de 24 de noviembre de 1955 (Gobierno de Manuel A. Odria).
GAMARRA, creado por ley Nº 9687, de 11 de diciembre de 1942(primer gobierno de Manuel Prado Ugarteche). Este Distrito lleva el nombre del Mariscal Agustín Gamarra, Vencedor de Junín y Ayacucho y Presidente de la República: su capital es el pueblo de Palpacachi.
HUAYLLATI, creado por ley de 2 de enero de 1857(Segundo gobierno de Manuel Prado Ugarteche).
MAMARA, creado por ley de 2 de enero de 1857(Segundo gobierno del Mariscal Ramón Castilla y Marquezado); la ley Nº 4619, de 23 de enero de 1923, elevó a la categoría de ciudad a la villa de Mamara, capital del Distrito de su nombre( Segundo Gobierno de Augusto Bernardino Leguia y Salcedo,llamado Gobierno del Oncenio).
MICAELA BASTIDAS, creado por ley Nº 12861, de 20 de diciembre de 1957( Segundo gobierno de Manuel Prado Ugarteche); su capital es el pueble de Ayrihuanca. Este Distrito lleva el nombre de doña Micaela Bastidas, esposa de don José Gabriel Condorcanqui, quien adoptó el nombre de Túpac Amaru II; esta heroína tomó parte en el levantamiento que encabezó su esposo contra la dominación española; vencido el caudillo, fue ejecutado por orden del Visitador José Antonio de Areche en la ciudad del Cuzco el 18 de mayo de 1781. Doña Micaela Bastidas y otras personas más corrieron la misma suerte del jefe rebelde.
PATAYPAMPA, creado por ley Nº 1378(1 de 27 de diciembre de 1961( Segundo gobierno de Manuel Prado Ugarteche).
PROGRESO, creado por ley Nº 12983, de 17 de marzo de 1958( Segundo gobierno de Manuel Prado Ugarteche).
SAN ANTONIO, creado por ley Nº 12984, de 17 de marzo de 1958( Segundo gobierno de Manuel Prado Ugarteche). La ley Nº 9404, de 15 de octubre de 1941, elevó a la categoría de villa, al pueblo de Pamparacay y le dio el nombre de San Antonio; esta villa es capital del Distrito del mismo nombre( Primer gobierno de Manuel Prado Ugarteche).
TURPAY, creado por ley Nº 12962, de 28 de febrero de 1953( Gobierno del general Manuel A. Odría); esta misma ley elevó a su capital, el pueblo de su nombre, a la categoría de villa.
VILCABAMBA, creado por ley Nº 9336, de 20 de febrero de 1941( primer gobierno de Manuel Prado Ugarteche).

LA PROVINCIA DE COTABAMBAS TOMA EL NOMBRE DE GRAU, EN APURIMAC- PERU.
Ley Nº 4008
EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Por cuanto: la Asamblea Nacional ha dado la ley siguiente:
La Asamblea Nacional.
Ha dado la ley siguiente:

Art. Único.- La Provincia de Cotabambas, del Departamento de Apurímac, se denominará en adelante "Grau", y su capital será la ciudad de Chuquibambilla.
Comuníquese al Poder Ejecutivo para que disponga lo necesario a su cumplimiento.
Dada en la sala de sesiones de la Asamblea Nacional, en Lima, a los 3 días del mes de noviembre de 1919.
Mariano II. Cornejo, Presidente de la Asamblea Nacional.- Miguel D, Gonzáles, Senador Secretario de la Asamblea Nacional. — Miguel A. Morán, Diputado Secretario de la Asamblea Nacional.
Al Sr. Presidente de la República.
Por tanto: mando se imprima, publique y circule y se le de el debido cumplimiento.
Dado en la casa de Gobierno, en Lima, a los 4 días del mes de no¬viembre de 1919.
A. B. LEGUIA.- A. Maguiña.

CREACION POLITICA DEL DISTRITO DE CURPAHUASI EN LA PROVINCIA DE GRAU - APURIMAC -PERU.
Ley Nº 12451
EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Por cuanto: el Congreso ha dado la ley siguiente:
El Congreso de la República Peruana Ha dado la ley siguiente:
Art. 1º.- Créase el Distrito de Curpahuasi en la Provincia de Crau, del Departamento de Apurímac cuya capital será el pueblo del mismo nombre.
Art. 29.- El Distrito que se crea por el artículo anterior estará inte¬grado por los anexos siguientes: Mullipata, Ttastapata, Huancansayhuas, Ccolcabamba, Ratkay, Huascaro, Huayo Grande, Huayo Chico, Habaspata, Huanccarcco, Puccurhuay y Tamboraccay.
Art. 3º.- Los limites de este nuevo Distrito serán los siguientes: por el N., una línea que partiendo de la cumbre del cerro Chamaca siga por las cumbres de los cerros Orcojocha, Antamarca, Churucane y Japaya y continúe por la quebrada de este misino nombre basta su confluencia con el lío Pucuta; por el E., la línea siga por las cumbres de los cerros Huichicalla, Atumihuasina, Natühue, lluajoto y Llanqui y que terminará en ti río Vilcabamba, frente al pueblo de Pacayura; por el S., el río Vilcabamba, aguas arriba, hasta su confluencia con el río Chuquibambilla y luego de este mismo río, aguas arriba, hasta su confluencia con la quebrada de Huancaro; y por el O., la quebrada de Huancaro y una línea que se prolongue al nevado de Yuringa. y siga por las cumbres de los cerros Pucro, Yuringa, Apucachicutana y Huasaranca y termine en la cumbre de] cerro Chamaca, lagar donde comen¬zó esta demarcación.

Comuníquese al Poder Ejecutivo para su promulgación.
Casa del Congreso, en Lima, a los 14 días del mes de noviembre de 1955.
Héctor Boza, Presidente del Senado.— Eduardo Miranda Soma, Presiden¬te de la Cámara de Diputados.—Eduardo Fontcuberta, Senador Secretario.— Fermín Carrión Matos, Diputado Secretario.
Al Sr. Presidente constitucional de la República.
Por tanto: mando se publique cumpla.
Dado en la casa cíe Gobierno, en Lima, a los 24 días del mes de no¬viembre de 1955.
MANUEL A. ODRIA. Alejandro Esparza Zañattu.

CREACION POLITICA DEL DISTRITO DE MARISCAL GAMARRA, EN LA PROVINCIA DE GRAU,APURIMAC-PERU.
Ley Nº 9687
EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

Por cuanto: el Congreso ha dado la ley siguiente:
El Congreso de la República Peruana
Ha dado la ley siguiente:
Art 1º.- Créase en la Provincia de Grau, del Departamento de Apurimac, el Distrito de Gamarra, que tendrá por capital el pueblo de Palpacachi, y comprenderá los anexos de Licchivilca, Llaullipata, Tipín, Pituanca, Sarconta, y Taribamba.
Art. 2º.- Los límites del Distrito de Gamarra serán los que circundan a los pueblos que por esta ley lo integran.
Comuníquese al Poder Ejecutivo para su promulgación.
Dada en la sala de sesiones del Congreso, en Lima, a los 10 días del mes de diciembre de 1942.
I. A. Brandariz, Presidente del Senado.- Gerardo Balbuena, Diputado Presidente.— C. A. Barreda, Senador Secretario.— Ernesto More, Diputado Prosecretario.
Al Sr. Presidente constitucional de la República.
Por tanto: mando se publique y cumpla.
Dado en la casa de Gobierno, en Lima, a les 11 días del mes de di¬ciembre de 1942.
MANUEL PRADO.-Ricardo de la Puente.

LA VILLA DE MAMARA ES ELEVADA A LA CATEGORIA DE CIUDAD,EN LA PROVINCIA DE GRAU,APURIMAC - PERU.
Ley Nº 4619
EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

Por cuanto: el Congreso ha dado la ley siguiente:
El Congreso de la República Peruana
Ha dado la ley siguiente:
Art. único.- Elévase a la categoría de ciudad la villa de Mamara, ca¬pital del Distrito de su nombre, en la Provincia de Grau, del Departamento de Apurímac.
Comuníquese al Poder Ejecutivo para que disponga lo necesario a su cumplimiento.
Dada en la sala de sesiones del Congreso, en Lima, a los 16 días del mes de enero de 1923.
Nota.- Estos datos han sido tomados del libro de Justino Tarazona,titulado:"Demarcación Política del Perú.Recopilación de Leyes y Decretos (1821- 1967)"
Foto: Ramiro Sánchez Navarro posa para el recuerdo en la Plaza de la Ciudad de Chuquibambilla,Capital de la provincia de Grau,Apurimac - Perú.Foto tomada el viernes 11 de setiembre del 2009.

lunes, 12 de octubre de 2009

Entrevista a Gladys Valenzuela Gómez, una peruana que canta y compone canciones.




Entrevista de Ramiro Sánchez Navarro.
-Estás radicada en Estocolmo o en alguna otra ciudad de Suecia? ¿Cuántos años llevas radicando allí?
-Yo radico en el sur de Suecia, en la provincia de Skåne, en la ciudad llamada Eslöv. Yo y mis hijos radicamos aproximadamente 11 años.
- ¿Vives con tus padres en Suecia? ¿Como se llaman ellos?
- Lamentablemente no vivo con mi padre; cuánto quisiera estar con él, pero él no se atreve a viajar en avión,por la distancia. Bueno mi querida mamita falleció hace años . Mi papá se llama Nicómedes Valenzuela Barreto y mi mamá se llamaba Cirila Gómez de Valenzuela.
- ¿Cuántos hermanos tienes? ¿Y como se llaman? ¿Qué lugar ocupas entre ellos?
- Nosotros éramos 8 hermanos, pero dos están fallecidos y ahora sólo quedamos 6 hermanos. Yo soy la última y la mimada de mis hemanos.
- Dices que eres de Cotahuarcay , provincia de Grau, Apurimac, ahora dinos , ¿qué fue lo que te llevó a radicar en Suecia, un pais tan lejano? ¿Obtuviste una beca de estudios? ¿O te casaste con algún ciudadano de esa nación?
- Claro que si soy de Cotahuarcay, bien serrana, de una zona de quechua hablantes, con mucho orgullo, y estoy orgullosa de mi tierra donde pasé toda mi infancia y nunca la olvidaré, siempre la llevaré presente dentro de mi corazón.
Yo y mis hijos viajamos a Suecia, con fines de reunificacion familiar, ya que el padre de mis hijos obtuvo la residencia sueca, el padre de mis hijos es peruano y grauino como yo, en ese entonces éramos casados.
- Me has comentado que estás separada de tu esposo y que eres madre de tres hijos, a propósito ¿como se llaman tus tres vástagos y tu compañero, de quien estás separada? ¿Qué profesión tiene él?
- Disculpame, señor periodista, me abstengo de hacer comentario sobre el padre de mis hijos. Pero si afirmo que estoy separada de él.Con respecto a mis hijos, pues tengo mis tres tesoros, que están todavía estudiando. Mis hijos se llaman Edberth, Jhuberly y Fridmer Bedia Valenzuela y estoy horgullosa de ellos.
-Me cuentas que eres Auxiliar de Enfermeria, ¿esta carrera lo has estudiado en el Perú o en Suecia?
-Esta carrera la estudié en Suecia , que me dio una gran oportunidad para poder superarme , pues asi yo lo deseaba.Por desgracia, esta oportunidad no la tuve en mi propio pais.
- Dices que no eres cantante, pero he visto tus videos en youtube, donde apareces cantando nostálgicos huaynitos. ¿Tu afición por el canto se debe a la influencia de algún familiar o de tu medio donde te has criado?
- Bueno, no soy cantante profesional, ya que ningún disco que grabé está registrado en el Perú o en Suecia y por lo mismo no está en venta al público. Pero si soy bien aficionada a la música. Yo canto y le dedico a mi familia,a mis amigos y a mi añorada tierra.
Pero si te diré que si tengo proyectos para grabar nuevos temas, para poder regalarlos como si fueran un ramillete de músicas a mi tierra y a mis seres queridos. Bueno, yo crecí en una familia que difundía el folclore y tuve mucha influencia de mis hermanos, ya que ellos nos deleitaban con diferentes temas en casa. Mi hermano mayor, que llevaba por nombre Julián ,que en paz descanse, tocaba su guitarra y cantaba al compás de ella, y también mi otro hermano Mario, tocaba su mandolina y actualmente sigue practicando la música en sus días libres.
- Me cuentas que has compuesto varias canciones , de tu propia inspiración ¿podrías decirnos los títulos y de qué tratan? ¿Y puedes hablarnos de tus temas?
- Claro que si, mis canciones son de mi propia inspiración ; algunas de ellas son músicas para espectáculos y algunas otras son para manifestaciones. Cada canción está compuesta sobre una determinada cosa, como por ejemplo tengo un yaravi , al cual he títulado“ Sin retorno”.Se trata de una melodia al estilo de los yaravíes arequipeños , inspirada sobre la separacion de una pareja. En esta canción hay un sentimiento de tristeza, y nos habla del engaño y del capricho de los seres que alguna vez se amaron. Naturalmente, esta clase de música puede ser también de alabanzas, de súplicas, de alegrias,de tristezas y hasta de protestas.
Bueno, el yaravi, es nuestra música tradicional andina desde los tiempos de los incas. Como todos sabemos la palabra yaravi viene de los kcarawis. Claro, antiguamente se cantaba sin acompañamiento de instrumentos musicales y en algunos casos se los cantaba con palabras pésimas. El poeta arequipeño Mariano Melgar lo enriqueció con palabras más diplomáticas ,tiernas y dulces,pero sin cambiar la melodia de su música.
Yo he visto y he ecuchado personalmente como cantaban el Kcarawi allá en mi tierra. El Kcarawi se conoce como la música del incanato, también la cantan en la parte sur del Perú con el nombre de Huanca. En realidad es la misma música, que los agricultores tocan y cantan cuando cultivan los cereales, las legumbres y los tubérculos como el maíz, el trigo,la cebada, las arbejas, la quinua, la papas (patatas) y otros productos de pan llevar. Ellos piden a la tierra virgen, a la pachamama abundantes cosechas y por eso le cantan a ella en coro y para que haya lluvia para las sementeras .Y al sol para que florezcan los cultivos y que en fin haya una buena producción agrícola.Todos piden a la pachamama cantando con bastante devoción y respeto. Un grupo de mujeres empiezan cantando despacio y casi al terminar de cantar lo hacen con una voz muy fuerte y con la ayuda de los hombres. Ellos afirman que tienen que levantar la voz para poder hacer escuchar su súplica a la pachamama.
Tengo compuesta una marinera, que lleva por título: “Recuerdos” .Se trata de los recuerdos amorosos;una muliza, titulada “Suspiros” ;se trata del último adiós de mi madre.En mi repertorio tengo también una Kcashua ,cuyo título es :“ Ampay”,que está dedicada a una ciudad. Una Araskaska, que se títula:”Libertad” ,que trata de la raza, del color, de la religion y de la injusticia. El Toril: “Yuringa”.Esta canción está hecha en memoria de un aficionado a los toros. Asimismo el Carnaval: “Mañoso”. Con música del pueblo. El Pasacalle:“Despedida",que también es popular.Por supusto hay muchas más.Dentro de mi proyecto hay diferentes músicas y también tengo mucho interés por la música criolla.
Bueno, todas estas músicas las dedicaré a mi familia, a mi tierra y a mi Perú.Esto que quede en claro, no tengo fecha exacta para la grabación,porque tengo otros planes pendientes de ejecución.
-Tu aficion por vestir como chalana, como te muestras en tus videos, es decir lucir de poncho, sombrero y pañueleta al cuello, blanco y montando en buen caballo, bien ensillado y enjaezado, ¿dónde y como te nació?.Recuerdo que a otra apurimeña , como tú,me refiero a Chabuca Granda, le gustaba vestir igual?
- Bueno, para mi se trata de un gusto personal, de cada uno. Como otras peruanos que lucen con su poncho, como don Domayres, de Ayacucho, dúo José Maria Arguedas y otros. Porque el poncho y el sombrero identifican la cultura, la tradición de nuestro Perú.
- Dices que tu hermana Nilda estaba casada con el profesor y torero Max Augusto Cruz Valle , ¿sabes cómo se produjo su trágica muerte? ¿ cuándo y en qué circunstancias murió?, ¿y de dónde era él?
- Es verdad, estaba casado con mi hermana, él era un docente grauino, y en sus tiempos libres le gustaba difundir la cultura grauina, como es el canto y el toreo. Su vida fueron los caballos, los toros y su guitarra. Siempre estaba presente en las tardes taurinas desmostrando su afición. Y bueno ,como el toreo tiene su ley, una tarde demostrando su coraje y afición murió en las astas de un toro.Lamentablemente no recuerdo la fecha exacta de su tragedia.
- Seguramente los apurimeños y particularmente los grauinos querrán conocer de tus gustos y de tus proyectos, ¿Podrías hablarnos de ellos?
- Por supuesto!!!! .Las personas que me conocen saben que a mi me gusta la tradición grauina y ante todo la música grauina.
Y desde este viejo continente, les recuerdo a todos los peruanos que no se olviden de practicar nuestro idioma, que es el quechua,porque es el único recuerdo que nos queda de nuestros antepasados, también que difundan nuestra música vernacular. Sobre mis proyectos prefiero no hablar por el momento.
-¿Qué recuerdos tienes de Curpahuasi,Cotahuarcay y de Chuquibambilla?.
-Tengo muchos recuerdos ,incontables ,que he vivido aquel ayer. Quedará para siempre grabado dentro de mi corazón,asi como seguramente en el recuerdo de cada una de mis amistades ,de mis familiares, de todos ellos,especialmente de los de Chuquibambilla,del barrio Santa Elena , al que extraño constantemente.Para terminar, te agradesco de una manera muy especial la entrevista,señor periodista Ramiro Sánchez Navarro.
- Gracias también a ti,por haber accedido tan gentilmente a esta entrevista.
Fotos:
Superior: Gladys,nuestra entrevistada, de pie,luciendo su característico poncho rojo, de su tierra, que tanto identifica esta prenda a los pobladores de la Provincia de Grau,Departamento de Apurimac-Perú.
Media: Gladys en su oficina en Suecia,muy concentrada, escribiendo en su computadora.
Inferior: Gladys posando para la foto en compañia de una amiga y con su infaltable poncho rojo.

martes, 6 de octubre de 2009

Uchucmarca, un relato prehispánico de Francisco Mestanza Navarro.


Autor: Francisco Mestanza Navarro.

Tras la conquista de los huacrachucos, Túpac Yupanqui había proseguido su victoriosa campaña ahora sobre los chachapuyas, cuya dilatada y brava región, era asperísima y muy accidentada.
Después de duros y encarnizados combates, uno a uno, los pueblos de Pías, Condormarca, Bambamarca, Cajamarquilla y Papamarca (hoy Uchucmarca) fueron cayendo bajo la férula incaica. En este último pueblo, la resistencia de los lugareños duró varios días y al final de la contienda casi todos los defensores habían sucumbido. Montones de cadáveres, de ambos bandos, era el saldo aterrador y escalofriante.
En Cabildo-Pampa, así como en otros puntos de la comarca, quedaban dispersos los escasos sobrevivientes, entre civiles y militares, quienes se fueron reagrupando para rehacer sus vidas. Había entre ellos un valeroso jefe chachapuya, llamado Nichán, quien tras su derrota y estar convencido de la magnanimidad del inca decidió rendirse con sus hombres. Tras alcanzar su perdón, bajo la promesa de no volver a tomar las armas contra el Inca y su ejército, quedó libre con sus hombres. El monarca entonces levantó su tienda de campaña en pos de nuevas conquistas. Previamente había consolidado su poder, dejando allí a sus ministros y demás funcionarios en el ejercicio de sus funciones.

El jefe chachapuya, queriendo conocer el lugar exacto por donde se hallaba el inca con su gente, pidió a dos de sus subordinados, a Checonichán y Morinilán, para que fueran a columbrarlos del cerro vecino, desde la cumbre del Churu Guanay. Desde allí vieron, en efecto, que el inca con el grueso de su ejército, se alejaban cada vez más en larga fila india, que semejaba una enorme sierpe, reptando por la sinuosa senda y que se fragmentaba en las pequeñas quebradas, en las cuales desaparecían como tragados por la misma tierra para aparecer de nuevo en las salientes del camino.
Después de un largo rato, la enorme legión de hombres se tornaron invisibles del todo al descender por la fila de Llamactambo; justamente, en la altipampa de este lugar algunas semanas atrás Túpac Yupanqui había mandado al sacrificio muchas llamas como ofrenda y tributo a su padre el sol. En dicho lugar, igualmente había mandado construir uno de los más grandes rediles para albergar a sus llamas, que le servían como bestias de carga.
Después de constatar aquella marcha, con ojos asombrados, ya que nunca antes habían visto un ejército tan numeroso, los dos jóvenes soldados olvidáronse de retornar ante la presencia del jefe. En una actitud de franca desobediencia y de irresponsabilidad, se pusieron a jugar largo rato a las escondidas y luego a las "tumbadas". Los dos mozalbetes tras un breve forcejeo caían al suelo, el uno sobre el otro, para luego incorporarse y seguir cayendo, hasta que uno de ellos lastimó al otro, con lo que comenzaron las recriminaciones y acaloradas discusiones, las cuales dieron paso a una furiosa trifulca, pues menudearon las puñetadas y puntapiés.

Entretanto, las horas fueron transcurriendo inexorablemente. El jefe chachapuya, comprendiendo que sus órdenes no se habían cumplido, se enfadó mucho y sintiéndose impotente para aplicarles la justa sanción con su propia mano, imploró del Dios Inti un ejemplar castigo para esos desobedientes soldados. Sus ruegos fueron escuchados por el astro del día que no tardó en transformarlos en dos cóndores de piedra. Nichán, el jefe chachapuya, quedó sorprendido de aquella curiosa transformación, puesto que aquellas aves de rapiña habían sido las deidades de su nación. Comprendió que sobre ellos se alzaba una deidad poderosa que era el Sol, impuesta por los incas.
Junto a los demás sobrevivientes abandonó su antigua morada, donde ahora sólo deambulaban las almas de sus muertos, para ir en busca de otro lugar, a fin de dar inicio a una nueva vida. Descendió con los demás desde aquellas altas montañas, donde el aire es limpio y transparente, para arribar al valle de Uchucmarca, que gozaba de buen clima, agua en abundancia y tierras fértiles, y allí el grupo decidió establecerse. Pues había encontrado "la tierra de promisión". Mucho tiempo después, al producirse la conquista española, el capitán Juan Pérez de Guevara, reorganizó aquel pueblo al estilo europeo, con calles y plazas, al ser convertida en una reducción de las llactas de Llámac, Chibani y Chibul. Desde entonces tomó el nombre de San Juan Bautista de Uchucmarca.

Nota.- Uchucmarca es un distrito de la provincia de Bolívar,departamento de La Libertad, Perú.Durante el incanato fue una llacta o pueblo principal de la Nación de los Chachapoyas,cuyo territorio abarcaba el actual departamento de Amazonas, las provincias liberteñas de Pataz y Bolívar y gran parte del colindante departamento de San Martin, concretamente las actuales provincias de Moyobamba,Huallaga y Mariscal Cáceres.En este último lugar se encuentra precisamente el Gran Pajatén,que perteneció a esta nación.
Foto: Ramiro Sánchez Navarro muestra un cráneo encontrado en una de las tumbas pertenecientes a los pobladores de la Nación Chachapoyas, en el sector de Guayabamba, comprensión del Distrito de Uchucmarca,Provincia de Bolívar,Departamento de La Libertad, República del Perú.

lunes, 5 de octubre de 2009

Las Campanas de oro, un relato misterioso de Francisco Mestanza Navarro.


Autor: Francisco Mestanza Navarro.
Nubes blancas, como copos de algodón, cubrían el cielo de todo el ande Uchucmarquino y por entre ellas, el dorado rostro del sol, aparecía por breves instantes como un espejo opaco. Mostrábase enigmático y su presencia cerca de los cerros vecinos era señal de que la tarde iba muriendo.
Súbitamente aquel cielo se fue cubriendo igualmente por negros nubarrones y a medida que aquella tarde tocaba a su fin se fue tornando frígida y ventisquera. Pronto la lluvia cayó en gruesas gotas sobre los campos cubiertos de ichu y también sobre el lomo lanudo del rebaño de ovejas y de la vieja pastora.

Sin embargo, por entre los arbustos y pajonales, sacudiendo las escarchas con el palo de rueca, aquella pastora avanzaba tratando de enrrumbar a su rebaño hacia el redil de Chitapampa, donde tenía su choza. Con la voz agria dejaba oír su típico "shóoo, shóooo, shoo... Esta pastora, llamada Balbina, era una mujer de rostro inocente y triste, que estaba acostumbrada a las inclemencias de la puna y a las cotidianas incidencias, propias de su oficio, pero que siempre temió que le sorprendiera la noche oscura y sin luna en los cerros de Yumi Yumi y Ventana. Cuando se esforzaba por reagrupar a su rebaño, la lluvia arreció con mayor ímpetu envuelta en ventarrones, obligándola a escampar al pie de una peña, sobre cuya cima solían asentarse las aves de rapiña, mayormente los buitres, chinalindas y shingos (gallinazos). Un buen rato permaneció allí la vieja pastora, inicialmente preocupada en que la noche le cogiera por aquel lugar y luego meditando sobre su vida, en sus años idos y perdidos, que se patentizaban en su piel arrugada, su andar pausado y sus ojos de mirar inexpresivo y melancólico.
Doña Balbina se consolaba sabiéndose dueña de su rebaño y de haber desenvuelto su vida en aquel mundo alejado y distinto al citadino, el que parecía reposar en medio de la quietud y el oculto silencio, el que sólo por instantes se alteraba con el bramido de las vacas, el mugido de los toros, el balido de las ovejas o el sonido ululante de los vientos desplegándose sobre los pajonales.
Al pie de la peña, seguía meditando. De pronto oyó el graznido de un buitre y entonces alzó los ojos hacia la cumbre de la peña; pero, ¡oh sorpresa! sobre su cabeza, casi al alcance de su mano dos hermosas campanas de oro macizo colgaban de las grietas de la roca.

Un rayo de luz iluminó su rostro ante la repentina aparición de aquellas aúreas joyas, cuyo incalculable valor ella desconocía. Cogió la rueca y alegremente se puso a tocarlas en forma alternada. El tin tin y el tan tan de ellas se escuchó en todo el valle de Chitapampa. Los armónicos y estentóreos sonidos parecían, por momentos estremecer los cerros circundantes. Cuando hubo cesado la lluvia, doña Balbina salió de su refugio para arrear sus ovejas, pero sintiéndose tentada por volverlas a tocar regresó hacia la peña, mas las campanas ya no estaban. En su ingenuidad creyó que habían sido robadas de la Iglesia del pueblo, llamada San Juan Bautista, y que los ladrones, tras esconderlas allí, ahora las habían llevado a otra parte. Pero lo cierto era que aquellas mágicas campanas estaban encantadas y que tras provocar el deleite de doña Balbina desaparecieron en las entrañas de esa peña, en la que siempre estaban celosamente custodiadas por los Apus de las montañas.
Con las primeras sombras de la noche y una luna plateada, que se perfilaban tras el cerro Colpacucho, la curtida pastora, arreando de prisa sus ovejas, regresaba alegre y contenta a su morada. El sonido melodioso de las campanas aún parecía resonar en sus oidos.

Nota.- Francisco Mestanza Navarro es escritor y poeta, natural del distrito de Uchucmarca, provincia de Bolívar, Departamento de La Libertad,Perú.

El niño y el puma, un dramático relato de Francisco Mestanza Navarro..


Autor: Francisco Mestanza Navarro.

Una humilde casita con paredes de tapial, techo de paja con penca se levantaba en las inmediaciones de las quichuas de San Pablo Grande y San Pablo Chico. La ocupaban sus dueños en las temporadas de barbechos, siembras y cosechas. Don Emiliano Chuquillaja con su esposa, doña Serafina Puitiza y sus dos menores hijos; la abandonaban luego a su suerte, quedando entonces a merced de burros y chanchos, que lo usaban como ocasional refugio.

Por el mes de mayo, cuando sus maizales estaban en choclo, ese año don Emiliano bajó a La Quichua para cuidarlos de los loros que, por esa temporada llegaban como plaga de langostas a las chacras. Tres semanas estuvo de "loretero" y cuando vió que esa labor requería únicamente la presencia de sus dos hijos retornó al pueblo de Uchucmarca en compañía de su esposa para ocuparse de otros menesteres. Desde entonces los niños quedaron solos en aquella casa de campo. Todos los días, después de un frugal desayuno, unas veces de un locro de papas y choclos asados, y en otras, de un jarro de agua dulce y harina de cebada, los niños se apostaban en las cabeceras de las chacras, las que por estar en terrenos relativamente inclinados, les permitían visualizar todo el maizal. Huaraca en mano y gritando a todo pulmón: "a lorooo, a lorooo", trataban de ahuyentar a los dañinos plumíferos, los que inesperadamente aparecían sobre aquel valle quichuino, con el único propósito de acabar con los choclos.

Al caer la tarde, de aquel día, los niños retornaron a la casa llevando una alforja de choclos y tras despancarlos cerca al fogón, advirtieron que los habían negros y blancos. Entonces decidieron seleccionarlos. La niña optó por aquellos que tenían los granos negros. Con mucho entusiasmo envolvieron las humitas, negras unas y blancas otras, colocáronlas a cocer en una olla de barro. Al cabo de un largo rato estaban cocidas, procediéndo al reparto. El niño tomó las blancas, quedando las negras para la niña. Cuando gustosos las comían, al niño se le ocurrió proponer un intercambio, picado por la curiosidad y el deseo de saborear una humita negra y ante la negativa de la niña optó por cogerla y comerla. Ella, sintiéndose ofendida por la actitud de su hermano, terminó por resentirse, llorar y gimotear y así fue pasando la noche. El, cansado de consolarla y de pedirle perdón, subió al terrado por la escalera de maguey y desde arriba le pedía con insistencia que subiera ya a dormir, pero ella, encaprichada y rebelde, seguía "bishe", es decir enojada y de tanto lloro y gimoteo, se quedó dormida junto al fogón. El muchacho también se quedó dormido en el terrado.
Al promediar las 9 de la noche, el niño despertó sobresaltado por los rugidos de un puma, que sin duda se aproximaba a la casucha tras merodear por el valle de La Quichua. Alarmado por los rugidos comenzó a llamarla insistentemente: "ven a mi lado", "sube pronto, que el puma te puede comer", "sube rápido", pero sus ruegos y llamados eran vanos y sólo había conseguido atraer más a la fiera, que sin duda estaba hambrienta. Para colmo de males, la niña seguía dormida y el león no cesaba de rugir y dar de zarpazos a la puerta de maguey. Después de algunas embestidas, la rústica puerta cedió y entonces aquel puma hambriento se abalanzó sobre su indefensa víctima, la que apenas alcanzó a dar un grito desgarrador. En los minutos siguientes sólo se escuchó un crujir de huesos. De cada feroz dentellada el puma devoraba los despojos de su víctima.

Aterrorizado y sabiéndose impotente, el jovencito se cubrió con todas sus frazadas. Entretanto, la fiera que ya había saciado su hambre, permanecía sentada sobre sus miembros traseros cerca al fogón. De vez en cuando levantaba su felina mirada hacia el terrado. Algunas horas después, cuando el amanecer estaba próximo, abandonó la casucha para internarse en la maraña.
Con la luz del nuevo día, cuando la gente del lugar se hallaba entregada a sus labores, el niño regresó al pueblo de Uchucmarca a dar cuenta a sus padres del terrible suceso, que hizo estallar en llanto y desmayó a doña Serafina. Sobreponiéndose a su propio dolor y a la adversidad, don Emiliano Chuquillaja convocó a los miembros de la comunidad, en primer lugar, para trasladar los pocos despojos de la niña hacia el pueblo donde recibió cristiana sepultura y luego para perseguir a la fiera y darle caza, puesto que un puma así de matrero representaba una seria amenaza de muerte para las demás gentes. Lo rastrearon durante varios días con la ayuda de varios perros y al fin lograron ubicarlo en lo alto de un árbol. Allí fue ensartado como un anticucho por las lanzas de sus perseguidores.
Desde que se produjo aquella horrorosa tragedia, don Emiliano y los suyos decidieron abandonar la casucha. Y pese al tiempo transcurrido, quedan en pie aún sus paredes de tapial. Hay quienes dicen que en noches de luna nueva o "luna verde", como se suele llamar, creen haber visto una sombra fantasmal que se apodera de ese lugar, por donde pasa el camino. Se afirma que es el espíritu de la niña que impide por allí el libre paso de las gentes.
Nota.- Francisco Mestanza Navarro es escritor y poeta, natural del distrito de Uchucmarca, provincia de Bolívar,departamento de La Libertad,Perú.

Poema autobiográfico de Maximiliano González Navarro.


Autor: Maximiliano González Navarro.
Allí en el Ande, en un rincón humilde de mi tierra,/
donde el Sol madrugador llega primero/ para alegrar el campo y la vida
del labriego/; en rústica cabaña, muros de piedra y barro / Con una puerta de entrada y techumbre de paja / Allí vi la primera luz, que en mi vida me acompaña / En pobre y humilde lecho, sobre polvoriento suelo /Mi joven madre en angustioso grito de dolor /Se acompaña con el anuncio de mi primer vagido /
Yo nacía a este mundo / No sé para ser feliz o desgraciado /
Eres feliz madre, vaticina la matrona que el parto atendía /
Eres feliz porque es varoncito y de pie ha nacido / Es un buen pronóstico para el niño en su futuro / Era más de media noche de un 22 de diciembre de 1898 / Alumbradas por una mortecina luz, de provisional candil /
Fue noche horrorosa de perenne lluvia/
Calmada la tormenta al rayar la matinal aurora/
Anuncian el día las dulces melodías de las aves cantoras /
Que alegran la mañana de un nuevo día /
Sobre una verde fronda de un sauce, árbol florido/
Un zorzal, levantando sus ojos al cielo, preside el coro /
Implorando al Dios divino la gratitud por todo /
Y anunciando para el mundo, el nacimiento de un trabajador,
Las aves se alegran / Posa el coro sobre frondas de sauces
y tafetanes / para agradecer a Dios y dar la bienvenida, por el varón nacido, según la idea /
Mas tarde, esas fragantes flores, en dulces bayas se convierten /
Para dar banquetes a aquellas inocentes aves, que aprovechan /
Ha llegado la tarde de aquél inolvidable día /
Un día de vida del primogénito hijo /
Mi madre la acondiciona en su nuevo lecho /
Su preciado vástago, abrigado, pegado contra su pecho /
Como si alguien su primogénito quisiera arrebatarlo /
El día termina con anuncios de tempestad, con truenos y relámpagos /
Mi madre cuida su nuevo ser querido con ternura y protección /
Como si natura quisiera arrebatarla sus legítimos derechos /
Después de las angustias, llega la paciente calma /
Algunos meses, después de mi nacimiento, /
Determinan mis padres y mis padrinos cristianizarme /
Cuatro fueron los padrinos para el bautismo llevarme, /
En la Iglesia San Juan Bautista fue el acontecimiento, /
Mi padre había elegido mi nombre: MAXIMILIANO./
Nombre del Emperador Maximiliano, usurpador del Gobierno Mejicano /
Que sin perdón, Benito Juárez, en Querétaro, mandó fusilar, /
Con cinco sílabas, ni nombre muy largo para anunciar,/
MAX, con esta sigla firmó, me nombran y todos me conocen,
/Yo me siento complacido, y muy acostumbrado,/
............................................................................. ..................
Nací, viví, crecí, estudié primaria en el Centro 91 de Cajamarca, /
Estudié los primeros años de secundaria en el Colegio San Ramón, /
Estudié Normal, en los ciclos de estudios normales de Perfeccionamiento, /
Con esta preparación me enfrenté a la lucha por la vida, /
Educador por más de 31 años en mi escuela 1062-1063, de Uchucmarca, /
Mi vida, como la de un aburrido atorrante: /
Uchucmarca, Celendín, Cajamarca, Trujillo, /
Dejando en mi recorrido gratos e ingratos recuerdos, /
Perdiendo a mis tres queridos hijos, mi padre que yace en Uchucmarca, / A mi querida madre en Cajamarca, /
Y últimamente, a mi querida esposa en Trujillo /
Tristes recuerdos, que derramo lágrimas,/
Lágrimas que las seco con el dorso de la mano /

Trujillo, 9-289. M.G.N. (febrero)

Notas aclaratorias:
1.- Sus tres hijos muertos son: Luis Antonio de 18 años de edad; Nélida Francisca, de 3 años; Clotilde Aurora, de 45.
2.- Sus padrinos de bautismo fueron: los esposos Evaristo Parra e Isabel Llaja; José Santos Prieto y Mercedes Alva de Prieto.
3.- Estudio en el Centro 91, de Cajamarca en 1914 y 1915.
4.- La Normal lo hizo los años de 1943, 44 y 45, en ciclos vocacionales de perfeccionamiento.
5.- Las escuelas donde enseño son la 1062 (Escuela elemental) y 1063 (Escuela completa)
6.- La muerte de sus padres se produjo: el 24 de setiembre de 1953 de don Francisco Gonzáles Pino; de doña María Laudina Navarro Iparraguirre, el 29 de Abril de 1969, en la Ciudad de Cajamarca. Su hija Clotilde Aurora dejó de existir el 6 de junio de 1986. y su esposa, la señora Aurora Ramos, el 5 de febrero de 1981, en Trujillo.
Nota.- Maximiliano González Navarro (1898 - 1996) fue maestro, poeta y escritor, natural del Distrito de Uchucmarca, provincia de Bolívar, departamento de La Libertad,Perú.
Maria Justina Navarro Iparraguirre (1881-1970 y su esposo Teodoberto Villanueva Mestanza